postgrado
en administración de empresas que
tiene como objetivo capacitarme para
poder implementar con éxito las
cosas que se me ocurriesen.
¿Por
qué con el ARI?
En principio la propuesta del ARI es
interesante porque la gente que
está participando en la lista del
ARI la conozco desde hace muchos
años y creo que de la gente que
está en las listas tanto para estas
elecciones como para las elecciones
generales no tengo opinión formada
porque no conozco a todos, pero
considero que será gente respetable
y honesta, pero en particular con la
gente del ARI tengo no sólo el
mismo concepto sino la absoluta
tranquilidad de que jamás me van a
defraudar en nada.
Además, considerando que el ARI
gane las elecciones en Pilar, jamás
nadie me va a decir, "vos,
Lagomarsino acompañaste a
Valero..." o "en el
Concejo Deliberante, Valero cometió
tal o cual equivocación".
Sé que todos nos podemos equivocar,
tanto Raúl como yo o cualquier otra
persona pero estoy seguro de que
esos errores van a ser accidentales
y que van a ser en concordancia por
haber actuado con sus más profundos
valores.
¿Y
cómo congenian las ideas de su
formación en el CEMA con las del
ARI?
En realidad hay muchos puntos en
común si uno los sabe encontrar.
Inclusive coloco junto con el
análisis de cómo congenio mi
formación, con la trayectoria como
desarrollista. Soy conciente de que
un gobierno local para que sea
eficiente y la gente esté conforme
con ese gobierno, debe promover al
desarrollo social, que es desarrollo
local y que no es solamente
crecimiento económico, sino que es
crecimiento en todos los aspectos de
la vida de una comunidad.
¿Qué
ideas concretas serían?
Fundamentalmente, tenemos muchas
propuestas para la gente de Pilar,
básicamente es transformar la
gestión municipal que no apunte al
asistencialismo, como estamos
acostumbrados, sino al desarrollo
social.
Seguramente vos, él, no son
marginados y no necesitan del
asistencialismo, sino que son
personas que tienen un posición
más holgada que muchos, pero que
necesitan, como seres humanos,
desarrollarse como personas y el
municipio, considero, es el órgano
principal para impulsar ese
desarrollo que la gente necesita.
Leí, en una nota de WebPilar.com
el tema del abandono que había
con los mayores de Pilar, no solo
pasa con los mayores, yo creo que
ellos son más sensibles al
abandono. En realidad hay un
abandono generalizado, claro que no
es mérito o culpa exclusiva del
municipio, seguramente es de toda la
sociedad, pero el municipio debería
impulsar el cambio y ese es un
concepto del ARI: el de promover al
crecimiento de la persona.
Dar vuelta este sistema de gobierno
con burocracia autoritaria, donde
las cosas son impuestas desde arriba
y pretender gestiones mucho más
participativamente.
Eso es algo que personalmente venía
empujando desde mi participación en
Pro Pilar que es una institución no
gubernamental, orientada a facilitar
la compresión de acuerdos y
consensos en una sociedad tendientes
a mejorar cuestiones sociales,
culturales, ambientales, etc.
Es decir, las ideas del CEMA son un
conjunto de herramientas que me
permiten ver por dónde puede pasar
a nivel país el crecimiento
económico, qué rol debería jugar
el Estado.
¿En
Pilar, concretamente, por dónde
pasaría ese desarrollo económico?
Hay muchas áreas en las que se
puede facilitar el desarrollo
económico. Básicamente Pilar
podría fomentar el desarrollo de
los microemprendimientos y de las
Pyme porque las empresas
multinacionales o grandes, muchas se
radicaron en Pilar y otras hacen
análisis de proyectos de inversión
que no descansan en una ventaja que
les pueda dar el municipio, puede
tener peso pero no es trascendente,
pero la pequeña unidad económica
puede ser un emprendedor o una
pequeña Pyme, donde trabajan unas
decenas de personas son mucho más
sensibles a una gestión de gobierno
municipal y por ejemplo, el gobierno
puede elevar tasas como ha sucedido
en el caso de los supermercados o
disminuirlas, y eso juega en la
decisión de inversión que hagan
los agentes económicos.
Otra propuesta en la que estamos
trabajando, serían los corredores
económicos o interacciones con
otros municipios o con otras
regiones, por ejemplo en Rosario hay
un polo tecnológico, que es la
unión del Estado y el gobierno, con
la actividad privada y con las
universidades y acá en Pilar
tenemos todos esos factores pero no
están interconectados, en realidad,
lo que tiene que hacer el Estado
comunal es actuar como amalgama
entre todos esos factores, que
tienen intereses comunes y en el
conjunto podría potenciar el logro
de sus objetivos. Las universidades,
objetivos académicos, el desarrollo
profesional; las empresas la
maximización de sus beneficios y la
sociedad en definitiva mejora.
¿Y
cómo se logra todo eso?
Primero tiene que haber gente
capacitada que lo lleve adelante y
fundamentalmente comprometida, y
después que no rehúse el esfuerzo.
Los seres humanos tenemos la
tendencia a ponerle mucha pila a
nuestras iniciativas cuando todavía
son una idea, pero luego fallamos en
la implementación. En mi caso y en
el caso de la gente que me acompaña
en la lista somos concientes de que
ideas hay muchas, pero el éxito
está basado en la implementación
de esas ideas. Para llevarlas a cabo
es necesario hacer un diseño
operativo de las funciones del
municipio, no puede haber seis
secretarías, más de veinte
direcciones. Eso corresponde a la
burocracia autoritaria de la que
hacía mención antes. Necesitamos
un gobierno local que sea muchísimo
más ágil, que tenga mucho más de
tecnología en la información, de
recursos humanos capacitados para
poder llevar adelante los procesos
rediseñados que el municipio y la
gente necesita. No se puede manejar
un gobierno del orden que sea con la
tecnología de los años 70 u 80,
hoy en día hay muchos ejemplos de
municipios que tienen toda su
información en sistemas de
información geográfica, donde no
solo tiene la información de si las
calles son asfaltadas o no, sino que
tienen la identificación de las
luminarias, de los carteles, de los
baches, de los semáforos.
¿Eso
es posible hacerlo en Pilar?
Hubo candidatos que decían que eso no
se podría implementar grandes cambios
porque no había recursos y en
realidad estamos seguros de que es
posible porque Pilar tiene en un
cortísimo plazo un crédito, que son
los deudores morosos con el municipio
que deberían ser cobrados porque en
muchos casos se trata de gente que
tiene capacidad económica y no
cumplió con sus obligaciones
tributarias y el incumplimiento deja
de ser una viveza, una actitud común
en la Argentina de hoy para pasar a
ser una falta de respeto, un atentado
en contra de la gente, contra todos
nosotros que necesitamos que el
municipio nos brinde servicios y que
en parte por culpa de esos
contribuyentes irresponsables que
pudiendo pagar no lo hacen, nos los
están quitando, entonces nosotros
creemos que esa masa de deuda que
tiene el municipio para cobrar, debe
ser cobrada en forma urgente.
¿Se
va echar gente por el tema de la
reorganización del municipio?
No, en absoluto. Será un rediseño
bien implementado como el que estamos
planeando, seguramente implique en
algunas áreas contratar más gente.
Lo que no puede existir en una
gestión nuestra es dependencias
municipales donde uno se acerque y ni
siquiera reciba un "buen
día" y detrás del mostrador
haya tres personas conversando.
Es mi experiencia personal y la de
cualquiera de los electores, eso no
puede ocurrir y para eso no será
necesario decirle a los empleados
municipales "ustedes tienen que
trabajar en beneficio de la
comunidad". Muchísimas veces
gente que está trabajando en la
Municipalidad hace años que nunca ha
recibido un curso de capacitación,
entonces ¿dónde está la justicia en
cuestionar a ese empleado que está
abandonado a su suerte y trata de
hacer lo que cualquiera en su lugar de
trabajo para llevarle el sustento a su
familia?. Esa situación tiene que
quebrarse de manera inmediata, no
tiene que ser una transición
paulatina, sino la misma situación va
generando anticuerpos que atentan
contra el éxito de este cambio.
Dicho cambio tiene que producirse, si
no sucede esto, lo que hacemos es
asegurar una muerte un poco más
rápida o más lenta. El municipio
así no puede seguir funcionando.
Tenemos un empresa que se encargaría
de la modernización administrativa y
yo me pregunto después de mucho
tiempo de gestión dónde está esa
gestión, digamos que el resultado
económico para el municipio todos lo
conocemos, un 30% de los ingresos de
nuestras contribuciones van a parar a
la caja de ellos, que me parecería
bárbaro si se hubiera notado un
cambio de la administración de la
Municipalidad a nivel operativo y de
atención. Y sí, hay un cambio,
seríamos injustos si no lo
reconocemos pero es un cambio tan
tibio que realmente a uno le queda la
sensación de que no se hizo.
O
sea que habría una reorganización y
una capacitación diferente al
personal de municipal.
Sí, y además una reformulación de
todos los procesos en el municipio. No
puede ser que a la gente, no solo en
Pilar, en cualquier dependencia de la
administración se la incentive para
que inicie expedientes que después
termina en una dependencia y que la
persona que presentó el expediente no
tiene noticias del estado ni por donde
siguió.
En una experiencia personal, en el
año 2000 presentamos un expediente
por una cuestión de medio ambienta y
después de cuatro meses ese
expediente se había movido, en el
primer mes por tres o cuatro
dependencias y finalmente había
quedado en la Secretaría de Gobierno
durante tres meses, entonces el
municipio debe ser mucho más ágil en
todo sentido desde el Departamento
Ejecutivo hasta el Concejo
Deliberante.
Ese es un capítulo aparte, el Concejo
Deliberante desde siempre se lo
cuestiona como inoperante, como
corrupto, que favorece solo los
intereses personales de los
concejales. Eso tiene que modificarse,
de los concejales, esperemos que haya
una buena renovación en estas
elecciones. En lo personal, ojalá que
todos los concejales sean del ARI,
pero en todas las listas hay vecinos
de Pilar que son muy honorables y
capaces. Yo confío que estas
elecciones van a dar un aire nuevo al
municipio.
Si accedemos a la intendencia de Pilar
transformaremos la situación actual
que es la de un Concejo enfrentado
muchas veces al Departamento
Ejecutivo. Ya no queremos que sea
así, aspiramos que haya un consenso
entre ambos. El intendente en muchas
sesiones del Concejo Deliberante debe
estar presente, aunque no tenga voto,
pero sí debe expresar lo que piensa,
por qué impulsa determinado proyecto
u ordenanza o por el contrario, por
qué no lo impulsa. Los secretarios y
los directivos también deben ir al
Concejo Deliberante y tienen que
trabajar en conjunto con los
concejales, no puede ser que se los
cite para hacer interpelaciones.
Quien
lo ve de afuera, muchas veces piensa
que el Concejo está en contra del
intendente.
Ese punto de comunión puede lograrse,
es una cuestión de actitud. No tiene
que aparecer un líder extraterrestre
para que se produzca ese cambio.
Simplemente falta humildad, la verdad
se compone de las visiones de todos
los que estamos viviendo una
problemática y no que la realidad es
solamente la visión del intendente o
del presidente del Concejo
Deliberante. Hace falta esfuerzo. Es
más sencillo tomar una decisión en
soledad, en medio de un despacho que
exponer las ideas a críticas de los
demás y tratar de mejorarla a partir
de esa crítica. Estamos convencidos
de que esa es la manera de llevar a
cabo una gestión exitosa y como
prueba de que vamos a tener esta
actitud está la trayectoria mía en
Pro Pilar y la de mucha gente que
forma el ARI que también ha
participado de esta iniciativa que ya
tiene como cinco años y que la
última acción que tomamos fue tratar
de instaurar en Pilar el presupuesto
participativo, que va mucho más allá
que una cuestión financiera, es un
cambio de mentalidad en los
gobernados, en la gente.
¿En
qué consiste el presupuesto
participativo, qué cambiaría?
Actualmente en el Concejo Deliberante
se presenta un proyecto de ordenanza
de presupuesto. Eso se trata en la
comisión de presupuesto y finalmente
se trata en una sesión del Concejo y
se aprueba o se rechaza, se modifica.
Una vez que el presupuesto se aprueba
no se puede hacer un aumento de
partida. Al menos por ley debería ser
así. Con todo esto cabe decir que,
nosotros, gobernados, no tenemos
ninguna decisión en cómo se utiliza
el dinero en el municipio y podríamos
conceder hasta este punto que el
ciudadano debería ser ignorante de
cuáles deberían ser las prioridades
pero, en realidad, si la prioridad es
la obra pública ¿qué obra pública
necesita mi barrio o mi localidad o mi
distrito?, eso lo puedo saber yo y no
la persona que está encerrada en un
despacho, entonces ¿cómo se llega a
que la agenda de los funcionarios
atienda las necesidades de la gente?.
Hay para eso todo un proceso
piramidal, es decir, empieza en la
base de la sociedad que, sería un
vecindario, quienes definirán cuáles
son las prioridades.
Por ejemplo, una persona que vive en
Manzanares y allí se hizo una lista
de cinco temas importantes en cuanto a
obras públicas. Esa lista es llevada
hasta una instancia superior donde se
juntarán los vecinos y así, con
otras listas de los barrios linderos
se consensuará y de esa manera, se
hará una lista con todos las
necesidades que hay en Manzanares.
Todo
esto no se hace de un día para el
otro.
No, lleva muchos meses. Lo más
difícil de vencer será la
incentivación de la gente a que
participe. Por ejemplo, en Brasil,
cundo se implementó llevó años
llegar a tener un presupuesto
participativo funcionando.
¿La
gente tiene ganas de participar?
Yo de lo que estoy convencido es de
que la gente no quiere que se malgaste
su dinero. La gente quiere un gobierno
municipal austero. Un funcionario no
puede decidir sobre una partida de
miles de pesos, que representa la
contribución de todo una año. Una
familia tiene que privarse de comprar
una serie de alimentos para poder
estar al día con sus obligaciones
tributarias. Entonces ya el
presupuesto participativo llega a ser
una herramienta indispensable. En
Buenos Aires hace años que se está
tratando de implementar y de a poco se
va logrando, hay muchas audiencias
públicas y muchas partidas ya se
definen entre gobernados y
gobernantes. Eso es lo que pretendemos
para Pilar.
Nos
desviamos un poco de lo que iba a
hacer cuando llegue a intendente,
habíamos hablado de la
reorganización administrativa ¿Cuál
sería el segundo paso?
Al tomar un gobierno, lo primero es
hacer un diagnóstico previo. Si
habláramos ahora de un orden de
prioridades, si asumiéramos en
septiembre, los temas son los que
estuvimos hablando. El orden de
prioridades surgirá de un análisis
que se haga con más información, con
la que aún no contamos. Sabemos bien
que el presupuesto municipal no está
publicado en una cartelera,
compartimos algunos trabajos de
información donde los pliegos de
licitación deberían ser abiertos a
la comunidad. Ese es parte del enfoque
que vamos a tener. La Municipalidad va
a ser de puertas abiertas en serio.
Las decisiones se toman consensuadas.
Esta situación política tan volátil
que vive el país no admite más
liderazgos caudillezcos, hacen falta
líderes modernos que sean humildes,
que entiendan que la solución de los
problemas pasa por el consenso y la
participación de toda la sociedad y
que nadie es el dueño de la verdad
para fijar en forma autoritaria un
rumbo.
Hablaba
del reconocimiento de la persona pero
¿qué pasa con esa gente que no tiene
ni para comer ni para vestirse?
Yo decía que no sólo hace falta
asistencialismo, porque la coyuntura
es gravísima. Debe haber un 25% de
indigentes en Pilar, que no pueden
hacer una canasta alimentaria básica
para subsistir. El asistencialismo es
necesario en el corto plazo, pero a
medida que vaya pasando el tiempo de
gestión pretendemos dotar de
herramientas a esa gente para que se
abran camino, la realidad quizás sea
más dura de lo que uno desea. Es un
paleativo, apostamos a un desarrollo
en serio. Que aquellos que tienen un
oficio tengan su lugar en el
municipio. Antes hablábamos de una
reorganización dentro del municipio.
Alguien puede pensar que una gestión
del ARI genere despidos, sería bueno
que la gente del municipio se capacite
para capacitar a otros.
Que en la Secretaría de Hacienda, por
ejemplo, haya alguien que también
pueda decirle a un cliente cómo se
llena un formulario de ganancias,
porque hoy un vecino debe acudir a un
profesional y pagarle, pudiendo
hacerlo en el municipio. Es decir que
buscamos maximizar no solo los
recursos económicos sino también los
recursos humanos, se jerarquiza al
empleado público y vea que lo que
hace es de valor.
¿Qué
piensa hacer en seguridad, obras
públicas, educación?
Hay cosas que son de incumbencia del
municipio, pero educación seguridad
están fuera del municipio.
Sin embargo, el municipio en estas
áreas tiene un rol esencial. En
comunas como Buenos Aires, se fomenta
a los vecinos en materia de seguridad,
hay iniciativas como sistemas de
seguridad que se establecen por zona,
manzana, por núcleo comercial y así
es como puede mejorar el tema.
El municipio debe tener comunicación
con la policía, ya que la
Municipalidad tiene información que
puede servirle, como información
catastral.
En cuanto a obra pública, con los
fondos que deseamos conseguir con los
montos morosos, se pueden mejorar las
calles, la iluminación.
Con un gobierno transparente, austero,
los recursos pueden destinarse a la
obra pública. La infraestructura es
mala en Pilar y la Municipalidad puede
cambiarla en conjunto con inversiones
privadas que muchas veces han sido
trabadas por el mismo municipio. Ya
que tuvieron que hacerle favores a los
funcionarios de turno, por no hablar
de coimas, para que le aprueben el
proyecto de inversión.
Una de las prioridades nuestras es que
Pilar tenga una ley pareja para todo
el mundo. No discriminar si la persona
tiene dinero o si es amigo o conocido.
¿Cómo
es la relación con los otros
candidatos en estas previas?
Veo algunos que están muy
comprometidos con sacar adelante a
Pilar y otros lamentablemente son
oportunistas. Ojalá que el electorado
se dé cuenta a tiempo.
¿Cómo
evalúa la gestión actual?
La gestión actual es ambivalente.
Conozco a Bivort y me consta su
integridad moral para llevar adelante
un gobierno, pero el aparato y las
presiones no lo han dejado avanzar en
la dirección que él quería, le han
torcido el rumbo. Si el gobierno que
sigue es del ARI, esto no va a ocurrir
ya que no le debo favores a nadie, no
tengo compromisos. Yo llegué al ARI
con el consenso del partido y puedo
tratar los temas con total libertad.
Este rediseño del que hablábamos
antes es poco frecuente que un
candidato la plantee.
Si quien lee esta nota sabe entender
cuál es la finalidad de este
rediseño municipal y lo interpreta va
a ver que es necesario para los
empleados y los vecinos.
Siempre
tratamos de terminar con un mensaje de
los candidatos al electorado. ¿Por
qué lo deben votar a usted?
Yo creo que represento esos pilares de
los que hablamos en esta charla:
transparencia, eficiencia y
participación. Estos son los pilares
que van a hacer avanzar nuestro
gobierno, uno tiene relación con el
otro. Si no hay transparencia, los
recursos se mal utilizan, si no hay
participación, la gente no se siente
comprometida con el cambio y termina
oponiéndose. Si no hay eficacia, las
cosas no se pueden hacer.
|