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Juicio
por jurados a los funcionarios públicos
Estimados
vecinos de Pilar: Quería compartir con Uds.
Algunas reflexiones y una propuesta
concreta. En 1928 Argentina era superior a
Francia en número de automóviles y a
Japón en líneas de teléfonos; en EEUU
llegó a vaticinarse que nuestro poderío
industrial sería el cuarto del mundo. Si
bien sobran datos indicativos de que íbamos
camino a ser una gran nación, una de las
mejores de este planeta, eso obviamente no
ocurrió. Sí en cambio, hoy están sumidos
en la pobreza e indigencia casi la mitad de
nuestros conciudadanos, al tiempo que
padecemos un nivel de violencia generalizada
que logró jaquear nuestra convivencia
social. Y, sea por causa y/o efecto de esta
terrible decadencia, el mundo, según la
última encuesta de Transparencia
Internacional, nos reconoce como uno de los
países más corruptos. Reflexionar lo que
somos en contraposición a lo que pudimos
ser, debería movilizarnos a construir la
sociedad nueva que decimos querer. O
cambiamos la realidad luchando (entre otras
acciones) decididamente contra la
corrupción, o renunciamos a un futuro mejor
y asumimos la responsabilidad de que
nuestros hijos probablemente vivan aún
peor. Asumamos que podemos -y por tanto
debemos- proponer y reclamar herramientas
que modifiquen las causas que hoy impiden
atacar eficaz y ejemplarmente la
corrupción, la ineptitud y la negligencia
de quienes voluntariamente deciden ser
funcionarios públicos. Sabemos que nuestro
sistema judicial no alcanza a combatir la
corrupción, ya que de lo contrario, el
país no sería uno de los más corruptos
del mundo. Aunque es injusto generalizar, la
sociedad desconfía de la relación entre la
justicia y el poder político. Y sabemos
también que hay que mejorar o cambiar todo
lo que no funciona o lo haga generando
sospechas. Deberíamos entonces
transparentar el sistema de enjuiciamiento a
los funcionarios públicos involucrándonos
como sociedad en la construcción de un
nuevo orden social que premie el mérito
sancionando el delito y el incumplimiento
del deber. ¿Podemos intentarlo? Si. A
través del juicio por jurados para los
delitos cometidos por funcionarios públicos
y/o en perjuicio de la administración
pública. Si es la gente quien decide la
inocencia o culpabilidad de sus
funcionarios, inútil será al poder
político intentar dominar o influir sobre
el poder judicial. Mejorará así la calidad
de la justicia generando una verdadera y
bien entendida seguridad jurídica. Las
decisiones no podrán ser sospechadas de
"políticas"; podríamos juzgar
además al negligente, al imprudente, a todo
aquel que, con su obrar o su inacción,
cause perjuicio al Estado o a la sociedad.
Si aplicamos a la función pública el
concepto de la "mala praxis",
todos aquellos que pretendan acceder a ella,
estarán advertidos de la necesidad de ser
idóneos además de honestos. Y si la cosa
pública pasa a manos de personas honestas y
capaces, habremos construido la base
necesaria a partir de la cual transformar la
realidad. Ahora: ¿cualquier persona puede
ser jurado?; ¿el jurado debe imponer penas
o solo decidir culpabilidad o inocencia?;
¿la prensa puede "juzgar" antes o
durante un juicio?; ¿cuáles serían sus
límites?; ¿cuál es el rol de los jueces
en estos juicios?; ¿hay que modificar la
ley penal?... Preguntas hay muchas, pero
primero decidamos si queremos cambiar el
sistema. Sobra talento en el país y
experiencia en el mundo para, una vez
decididos a cambiar, generar un amplio
debate del que surja el mejor juicio por
jurados posible, garantizando a rajatabla el
principio de inocencia y derecho de defensa
de los funcionarios públicos a quienes
toque juzgar. Acción concreta: A quien
esté de acuerdo, le propongo: 1) Mandar un
único mail, a políticos, medios y
organizaciones que abajo se indican. Para
eso, pinte con el mouse y copie las
direcciones de correo que figuran más
abajo; cree un mail nuevo; pegue en
"para" las direcciones copiadas;
ponga como asunto "juicio por jurado a
funcionarios públicos", y envíelo
haciendo saber que adhiere a esta forma de
enjuiciamiento de los funcionarios
públicos. 2) reenvíe este mail a todos sus
amigos y conocidos intentando hacerlos
participar de igual modo. Si muchos
demostramos interés por el tema, quizá lo
instalemos en los medios generando un debate
del que surja un cambio. Si el cambio
depende de nosotros, estamos moralmente
obligados a intentarlo. Por un futuro mejor
para la nación
Gracias por su tiempo
Mateo
Corvo Dolcet Abogado.
mateocorvo@telviso.com.ar
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