0309/03 Correo de Lectores
Quiero solicitarle al sr. Director de ese medio el derecho a réplica que tendría cualquier habitante de nuestro país por los conceptos vertidos por el ciudadano Ernesto Petrocchi, a quien no nombro por sus títulos universitarios ya que su columna de opinión nada tiene que ver con las profesiones que parecen darle mayor autoridad para decir lo que dice. Antes que nada le recordaría al ciudadano que en referencia al penoso suceso a que se refiere, la negativa a prestar declaración del sacerdote ex capellán de la policía y que imputa parcialidad a una persona de la prensa, creo, y en esto seguramente coincidimos gran parte de los argentinos, que aunque haya podido evadir la Justicia, el sacerdote no puede evadir el juicio de la gente y todos sabemos que esa persona deshonró los hábitos haciendo una cruzada propia junto a quienes tiñeron de sangre los años mas triste del siglo pasado en nuestro país, y justamente es este hombre de Dios que ahora se ampara en el artículo 18 de la Constitución Nacional quien negó esto mismo a las personas que él "confesaba" en su detención, detención que él sabía muy bien no había sido dada bajo ninguna orden de un juez de la Nación, como el abogado Petrocchi debería saber, pero también hay que justificar, no sin criticar, la situación impropia que se suscitó en el recinto judicial, no debemos ni podemos aplaudir que se mancille un estrado judicial de esta forma; pero de cualquier manera es infinitamente menor a como se mancillaron los estrados judiciales durante los años donde este sacerdote se prestaba como colaborador de una justicia que más que ciega estaba cegada; pero muy a pesar del ciudadano Petrocchi en la Argentina democrática se pueden provocar estos desmanes porque la justicia al menos trata de funcionar, no se si bien, pero lo hace y sólo terminó en un tumulto anecdótico, que demostró que aunque abusando de su libertad, en nuestro país hay garantías de provocar este hecho tumultuoso y vivir para contarlo, en la de Von Vernich no hubiera pasado lo mismo.
Y es lamentable ciudadano Petrocchi que tenga también que remarcarle otro desfasaje de un formador de opinión o un opinador como usted prefiera; usted, parece, ha tomado partido en la guerra por un bando o por el otro no importa, unos son duros por vituperar la libre autodeterminación de los pueblos, pero el otro bando también es duro por la enquistación en el poder, como Saddan Husseim, por la destrucción de patrimonio cultural universal, como los talibanes, por haber invadido otro país también, como Kuwait, por hacer un genocidio de un pueblo, los kurdos, por prohibir la educación y la salud, médico Petrocchi, lo que sucedía en Afganistan, usted lo acompañará y se sentirá oprimido; yo soy, soberano, argentino y pacifista, y recuerde muy bien, en la guerra todos pierden, acompañe usted, pero no enmarque a nadie más, los débiles por nacer se lo reclamarán, le reclamarán haber estado del lado de la guerra y no de la paz, ya que soy un convencido que la única lucha que vale la pena mantener para reafirmar la libertad de los pueblos, y no de los gobiernos, es la que se debe librar en los ámbitos diplomáticos, batallemos en la paz y no nos alegremos por los derramamientos de sangre. Guarde su alegría para festejar cuando se conforme una verdadera organización que nuclee a todos los pueblos del mundo en igualdad de condiciones y sin arbitrariedades que impida que sucedan tanto uno como otro abuso. Creo ciudadano Petrocchi que los juramentos realizados cuando obtuvo sus dos títulos universitarios se verán regocijados si lo encuentran defendiendo, la Constitución de una república democrática y la vida humana por sobre toda las cosas, tome esto como la humilde opinión de un simple vecino de su ciudad.

Ricardo Nanni
DNI 16.822137

 


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