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LA
TORMENTA
a
mi MADRE ( que juntos hemos pasado por la
tormenta )
La
mar arreciaba tempestuosa sobre los
acantilados,
el cielo súbitamente se oscureció a mis
espaldas,
el agua sinónimo de pureza, bíblico, y
majestuoso,
arremolinado; dentro, polvo, vientos, y
bestias;
y yo desde un rincón te observaba...
trémulo junto a mis trastos y cobijas,
en mal estado y odoríferas ...
El
reloj aplastaba girasoles y trigales,
mientras del suelo manos salían,
mientras el aire pesado e irrespirable sé
hacia,
arremolinado; dentro, agujas, números y
cristal;
y yo desde un rincón te observaba...
presuroso junto a mis horas y minutos,
encalladas y sumergidos...
Los
días paseaban su canción de cuna,
junto a los ancianos e insanos,
junto a los niños innocuos en su salsa,
arremolinado; dentro, calumnias, injusticias
y desazones;
y yo desde un rincón te observaba...
indignado junto a mis despojos y ausencias,
colérico y furioso...
La
tormenta se acercaba,
y con cada paso se resquebrajaba la tierra y
el cielo
y con cada paso se fundían la justicia y
los mártires
arremolinado; dentro, aguas, calaveras y
fuego;
y yo desde un rincón y a lo lejos te
observaba...
mutilado junto a mis llagas y heridas,
hambriento y sediento...
La
dama ya estaba aquí,
de pie y con el alma herida; pero ágil y
voraz,
deje atrás mi letargo y lamentos,
deje atrás mis vanas batallas para ésta la
final,
arremolinado; dentro, mis muertes y
resurrecciones,
y solo ante la grandeza y misericordia de
Dios me detendré,
ya que este es el fin o el principio
o tal vez el fin del principio...
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