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Campeón
olímpico de matemática
Carlos
Di Fiore es un joven de 18 años que obtuvo
la medalla de oro en las Olimpíadas
Internacionales de Matemática entre
participantes de 84 países y los seis
mejores de Argentina.
Sin embargo, en su
modestia lo primero que hace es aclarar “se
entregaron 40 medallas de oro y yo recibí
una de las tantas”, se excusó en la
redacción de WebPilar.com como si
eso le sacara mérito. Ya Carlos había
participado en 2001 en Washington y en 2002
en Escocia del mismo certamen. En Europa
recibió el bronce. A los doce años empezó
a darse cuenta que tenía un don para las
matemáticas por lo que desde entonces
dedica su tiempo libre a perfeccionarse,
tomando a las prácticas como un hobby que
lo fue atrapando cada vez más.
“Resuelvo
muchos problemas y leo mucho matemática,
matemática elemental, una materia optativa
en la Facultad”. Hoy, a los 18 años,
está cursando en el Instituto Parroquial la
modalidad Arte, Diseño y Comunicación y
quiere ser Licenciado y luego Doctor en
Matemática, “me gustaría investigar para
resolver cuestiones aún sin solución,
escribir libros, no busco la aplicación
práctica de la matemática sino que lo mío
sirva para ayudar a los que le interesa, a
mi me gusta la parte más abstracta de la
matemática, lo artístico. Quiero que me
paguen para hacer lo mismo que hago ahora, y
en mi país”.
El joven genio, aunque
también aclara que “por lo general no
somos buenos alumnos en la escuela porque
estamos muy abocados a los entrenamientos,
pero jugamos y nos divertimos como cualquier
chico”, participó en distintos torneos en
el marco de las categorías Ñandú, los
Torneos Juveniles Bonaerenses y las
Olimpíadas Matemáticas de Argentina. Los
logros obtenidos en el nivel local lo
llevaron a participar en distintos torneos
internacionales recibiendo los siguientes
premios: Medalla de Oro Rioplatense, Medalla
de Oro en la Olimpíada Iberoamericana
(Uruguay 2001), Medalla de Plata en la
Olimpíada Internacional de Estados Unidos y
Medalla de Bronce en la Olimpíada
Internacional de Escocia el año pasado,
entre otros. Cuando Carlos se mudó a Pilar
no llegaba el cable a su casa, hasta ese
momento se la pasaba mirando fútbol, “al
no poder continuar con mi costumbre tuve que
dejar de mirar y buscando otras cosas me
interesé por esto de las olimpíadas
matemáticas y llegué al regional cuando
estaba en sexto año”, explicó. Al año
próximo clasificó para el provincial y
salió subcampeón, con este empujón llegó
al nacional.
“La teoría que se usa no es
la que se enseña en el colegio, esta
teoría está al alcance de cualquier chico.
Para resolver los problemas hay que utilizar
la teoría pero también el ingenio, la
teoría es más una herramienta”, aseguró
el joven alumno que este año finalizará
sus estudios del nivel Polimodal.
Agradece
al ajedrez muchas de sus habilidades, “en
el otro colegio tenía ajedrez, y allí
aprendí a no hacer una jugada porque si,
sino a pensarla”. Próximamente
participará de las Olimpíadas
Iberoamericanas que se realizarán en
septiembre en nuestro país. “En general
se tiene una idea equivocada de lo que es
matemática, no tiene sentido que la
matemática esté en todo, mi papá tuvo que
rendirla tres veces para ingresar a
Medicina. La forma de enseñar matemática
es dar un ejemplo y que el chico lo haga 10
veces para que en la prueba vuelva a hacer
lo mismo, pero nada se piensa, nada se
razona”, criticó.
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