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Hallazgo
mortal
Habría 400 toneladas de mercurio enterradas
cerca del Parque Industrial
A
escasas cuadras de la EGB Nº 19, la única
de una zona careciente, y a sólo 100 metros
de un tambo salió a la luz el que sería el
mayor desastre ecológico de toda la
región: se encontrarían enterradas 400
toneladas de mercurio presuntamente
originadas en el Parque Industrial lindero.
Ya habría una víctima fatal residente en
un country y varios damnificados en el
barrio detrás del Apeadero Km 61.
La
olla más temida se destapó cuando la
División Ambiental de Gendarmería Nacional
a cargo del alférez Leonardo Bugatti
allanó, por pedido del Juez Federal de
Zárate-Campana Federico Efraín Faggionatto
Márquez, un llamativamente cuidado predio
deshabitado en plena zona rural. El mismo es
propiedad de Omar Peña, empresario local
dedicado al movimiento de suelos y hasta no
hace mucho un simple empresario de la
construcción.
En el lugar habría enterradas 400 toneladas
de residuos impregnados con mercurio,
arsénico y cianuro, entre otros metales
pesados conformando el mayor escándalo
ambiental de la región.
Según los testigos, todo habría comenzado
hace tres años y medio cuando, en la que
sería la única empresa que trabaja con
mercurio dentro del PIP habría acaecido un
accidente de gran magnitud con esta
sustancia. Aparentemente, en lugar de
enviarlo para su tratamiento, decenas de
camiones conteniendo tierra impregnada con
este tóxico y otros residuos peligrosos,
fueron a parar en horas de la madrugada al
predio allanado, el cual luego habría sido
camuflado para que no denote su contenido.
Sin embargo, la deposición clandestina de
estos residuos industriales peligrosos no
cesó con el accidente, sino que, según
testigos a los que tuvo acceso WebPilar.com,
continuaban hasta hace poco más de un año
y ninguna autoridad ecológica, policial o
de salud se hizo eco de la grave situación.
Varios vecinos de la zona sufren serias
complicaciones dermatológicas y otros
problemas de salud que jamás lo habían
relacionado con este caso, razón por la
cual callaron hasta hoy. No obstante, la
causa se habría acelerado por la muerte de
un menor, residente en un country cercano.
El hecho salió a la luz como consecuencia
de una denuncia realizada por la flamante
entidad ecologista pilarense EcoPilar
(www.ecopilar.com.ar)
que preside Pablo Aiello, dando inicio a la
Causa 5187 radicada en el Juzgado Federal de
Zárate-Campana bajo la órbita del mismo
juez que tiene la
Causa por PCB.
Según Pablo Aiello, “el día 27 de
octubre se acercaron dos
vecinos del distrito de Pilar preocupados
por un hecho de su conocimiento: se trataba
de haber presenciado el depósito
clandestino de tierra contaminada con
mercurio en una cava, a los fondos del
parque industrial. Por los dichos de estos
buenos vecinos, se trataría de por lo menos
400 toneladas de mercurio y otras sustancias
de alta toxicidad proveniente de una empresa
habilitada en el parque. Aparentemente, esta
empresa habría tenido un derrame de
mercurio en su predio y optaron por remover
el suelo contaminado y trasladarlo hasta
esta cava clandestinamente, en vez de
efectuar el proceso de remediación del
suelo afectado”.
Luego verificaron los hechos y procedieron a
radicar la denuncia correspondiente, “una
vez explicado el caso nos hicimos presentes
en el predio donde estaría alojada la
sustancia, ruta provincial 61, frente a una
quinta denominada “Los Chochos” a unos
900 metros de la escuela N° 19.Una vez
concluido el reconocimiento del lugar y con
la aprobación de los vecinos denunciantes,
nos trasladamos hasta la Subdelegación
Departamental de Investigaciones de Pilar,
sita en la calle Tucumán, y radicamos la
denuncia correspondiente por infracción a
la ley 24.051 y, por tratarse de un delito
federal, la misma se trasladó al Juzgado
Federal de Campana a cargo del Dr. Efraín
Faggionato Márquez, quien ordenó el
allanamiento del predio con participación
de personal la Gendarmería Nacional,
Policía local, Municipalidad de Pilar y
representantes de Ecopilar como denunciante
del hecho, y a fin de registrar
gráficamente las pericias se solicitó al
Sr. Juez la participación periodística del
medio Webpilar, un medio que dado sus
antecedentes nos merece las mayores de las
confianzas” nos distinguió Aiello
En el allanamiento que comenzó a las 15 hs.
del día jueves 20 de noviembre de 2003, y
se extendió hasta la madrugada del viernes
21 estuvimos presentes acompañando a
Ecopilar como medio exclusivo de la parte
querellante.
Las medidas preliminares fueron el
reconocimiento del lugar, la confección de
un plano, y con el empleo de un detector de
metales se procedió al rastreo de metales
en el predio. La detección fue positiva,
intensificándose la señal en las áreas en
que, coincidentemente, el suelo se encuentra
carente de vegetación. Atento a ello las
pericias tomaron como base estas áreas,
realizándose siete excavaciones de siete
metros de profundidad aproximadamente, con
la ayuda de una retroexcavadora.
De la inspección ocular de las fosas
surgió una marcada diferenciación de
colores del suelo, en sus distintos
estratos, destacándose los colores grises y
verdosos en lo más profundo de las
excavaciones. Asimismo pudimos observar que
a mayor profundidad el material se asemejaba
a polvo. Los presentes pudimos percibir
fuertes olores que emanaban de las fosas,
similares a almendras, signo de la presencia
de cianuro.
En la excavación denominada “fosa cinco”
los hallazgos fueron verdaderamente
perturbadores: seis tambores enterrados
conteniendo líquidos y sustancias que
fueron muestreadas para su posterior
análisis. Las tapas de estos tambores de
aproximadamente doscientos litros
presentaban inscripciones en idioma
extranjero, presumiblemente ucraniano.
También se hallaron en las muestras de
suelo extraídas diferentes tipos de sales,
las cuales también fueron remitidas a
laboratorio para su análisis. Se hallaron
además concentraciones salinas que se
presentaban en forma de rocas amorfas de
gran tamaño.
Por
orden del Sr. Juez Federal se procedió a
efectuar una perforación para extraer
muestras de agua tanto de la napa freática
como de la segunda napa, la cual se
encuentra a mayor profundidad. Pero
lamentablemente esta tarea debió ser
abortada debido a que las condiciones del
suelo no eran apropiadas para este tipo de
perforación. Debido a ello se optó por
tomar muestras de agua de un molino que se
encuentra situado a veinte metros del
límite del terreno.
Por último se tomaron muestras de suelo
provenientes de los conos de eyección
pluvial situados en los lindantes del
predio.
Los estudios posteriores de las muestras
ameritan la utilización de un instrumento
llamado espectrógrafo, ya que las
sustancias a analizar son de origen
inorgánico; se descarta entonces el empleo
del instrumento denominado cromatógrafo, el
cual es más eficaz para el análisis de
sustancias orgánicas.
La causa penal que originó este delito
está actualmente al aguardo de los
resultados de los análisis
correspondientes. No obstante, la
instrucción del Juzgado Federal avanza a
los efectos de identificar a los autores
materiales e intelectuales de los hechos y
según informaron los vecinos a nuestra
redacción continúan con los operativos en
el predio de donde sacaron varios
tambores.
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