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Al
descubierto...
Debutó la Patota Municipal
Un grupo de 30 individuos
hostigó a manifestantes de ATE y amenazó de
muerte a varios periodistas por registrar el
hecho. "La
muchachada" respondía al Secretario
de acción Política, José Molina. Quien
dirigíó la patota es un personaje cercano a la
cúpula zuccarista.
Dentro
de una gestión que brega por desterrar -al
menos de eso se jacta- viejas prácticas mafiosas,
como el transporte ilegal, el clientelismo
con planes sociales, la corrupción y viejos
vicios de la política, este mediodía dejó
al descubierto que algunas de las peores
costumbres corporativo/partidarias están lejos
de ser erradicadas.
Esta
realidad quedó en evidencia cuando una
pacífica marcha, de no más de 20 empleados
municipales frente al Hospital Juan Sanguinetti,
se vio enturbiada inexplicablemente por la
aparición orquestada e impune de una treintena
de "patoteros" que responden al Secretario de Acción
Política, José Molina, agenciados para apretar
a todos los presentes.
Si
alguien tenía dudas sobre el rol de
Molina y su Secretaría de pomposo nombre y
caras conocidas -que solventamos los
pilarenses de la
mano del engorde del organigrama y el aumento de impuestos- luego de esta
patética intervención de sus empleados ya
conoce qué es lo que hace.
El grupo de extraños personajes que sin
ninguna identificacíon se diseminó dentro del Hospital
Municipal, obstruyó el
paso de los manifestantes de ATE
(Asociación Trabajadores del Estado) que querían
presentar sus quejas a su director, el
Dr. Hugo Trabadelo ante una docena de despidos.
Tensión
Luego de minutos de
nerviosismo, empujones y miradas intimidantes
a los
manifestantes, la patota insultó a los
manifestantes y amenazó de muerte a varios de los
periodistas presentes que estaban
registrando el episodio.
"Dejáte de joder con la cámara o te
mato", lanzó uno de los hombres a uno
de los cronistas de WebPilar.com.
"Nena, córtala con las fotos o
cobrás", le espetaron a otra
periodista.
Otro eligió como blanco a una mujer que
estaba entre los manifestantes y
burlonamente emitió: "Si te echaron
búscate otro laburo, vieja chota".
"Es
la patota de Molina"
"Que se vaya la patota, no tienen nada
que hacer acá", vociferó una de las
empleadas del Hospital, recientemente
cesanteada.
"Yo los conozco, son del barrio Toro,
de Derqui. Es la patota de Molina",
gritó alguien desde la muchedumbre.
Sin embargo, los provocadores no estaban
desorganizados; respondían a las
directivas de otro grupo de personas, mucho
más reducido, que -celular en mano- dirigían sus movimientos.
Si bien en un primer momento nadie sabía
quiénes eran, uno de los integrantes de ese
grupo más pequeño, que se identificó
como Marcelo Romero, luego de
reiteradas consultas de WebPilar.com confirmó
la sospecha:
habían sido enviados por la Secretaría de
Acción Política, comandada por el derquino
José Molina.
Nervioso, Marcelo
Romero -integrante de la
plantilla de personal municipal y empleado de
esa Secretaría- aclaró, luego de varias
evasivas, que "la
gente está acá por orden de la Secretaría Política para que la marcha se
desarrolle tranquilamente y no haya
problemas en el Hospital".
Sin embargo, el accionar de estas personas,
que similaba más a un grupo de
choque que a otra cosa, justamente
atentaba contra la seguridad y tranquilidad
del hospital y sus pacientes.
Ante
el descontrol generalizado, a lo único que atinó Romero fue
a alejar un poco a los apretadores de la gente que
manifestaba, llevarlos a la vereda del
Hospital y, eso sí, comprarles varios
litros de gaseosa (que seguramente
pagamos todos).
Es
de destacar que a Romero siempre se lo ve en los
pasillos del palacio comunal entremezclado
con la primera
línea de funcionarios. Es más, durante los
espectáculos de la Peatonal es común verlo
rodear a Graciela Odato y la familia
Zúccaro, entre otros, como un espectador
más.
Losada, en el momento justo
En los minutos de mayor tensión, llegó al
lugar el Secretario de Seguridad Juan Carlos
Losada, quien aseguró -mientras le crecía
la nariz- desconocer
quiénes eran esos individuos.
"No
sé quienes son estas personas. Las que
están conmigo, sólo son cuatro y
vinieron porque hoy, casualmente, iniciamos
un sistema de seguridad interna dentro de
los tres hospitales municipales. Pero no sé
qué hace toda esta gente y a quién
responden", explicó Losada para luego
sumirse en una serie de frenéticas llamadas
telefónicas que permitió descomprimir a
tiempo la situación.
Luego de un par de llamadas del funcionario logró que Romero retirara
su "tropa" del lugar.
La
confesión
Consultado por WebPilar.com, el
Secretario Político, José Molina, aceptó que Romero trabajaba dentro
de su área, pero al igual que Losada,
aseveró que sólo había
mandado al lugar 4 personas, "tal como lo
hacen cada vez que existen reclamos".
"No sé nada de tanta gente, yo sólo
mandé a 4 personas, tal como lo hemos
hecho, por ejemplo, en el caso de Gatic,
para que todo se desarrolle con normalidad...",
manifestó y añadió: "Ahora me voy a
reunir con Romero y las otras personas que
mandé para que me digan qué pasó".
El hecho, que ya de por sí es tremendamente
vergonzoso y repudiable, dejó al desnudo
una facción dentro del Municipio que pareciera
jugar en contra del propio
intendente, quien al mismo tiempo que
ocurría este lamentable episodio orquestado
desde su mismo riñón, se
reunía con los titulares del Suteba, CCC y
CTA.
Si
bien nadie se atreve a decirlo en voz alta,
ya es un secreto a voces que Molina y su gente
se convirtieron en un
"verdadero cáncer" dentro del
gobierno, que el Jefe Comunal -si es que en
verdad rechaza este tipo de maniobras y pretende
seguir gozando de la popularidad que parece
cosechar hasta hoy- deberá extirpar
más temprano que tarde.
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