WebPilar.com

07/04/04

Al descubierto...
Debutó la Patota Municipal

Un grupo de 30 individuos hostigó a manifestantes de ATE y amenazó de muerte a varios periodistas por registrar el hecho. "La muchachada" respondía al Secretario de acción Política, José Molina. Quien dirigíó la patota es un personaje  cercano a la cúpula zuccarista.

Marcelo Romero dirigiendo a su genteDentro de una gestión que brega por desterrar -al menos de eso se jacta- viejas prácticas mafiosas, como el transporte ilegal, el clientelismo con planes sociales, la corrupción y viejos vicios de la política, este mediodía dejó al descubierto que algunas de las peores costumbres corporativo/partidarias están lejos de ser erradicadas.

Esta realidad quedó en evidencia cuando una pacífica marcha, de no más de 20 empleados municipales frente al Hospital Juan Sanguinetti, se vio enturbiada inexplicablemente por la aparición orquestada e impune de una treintena de "patoteros" que responden al Secretario de Acción Política, José Molina, agenciados para apretar a todos los presentes. 

Si alguien tenía dudas sobre el rol de Molina y su Secretaría de pomposo nombre y caras conocidas -que solventamos los pilarenses de la mano del engorde del organigrama y el aumento de impuestos- luego de esta patética intervención de sus empleados ya conoce qué es lo que hace.
El grupo de extraños personajes que sin ninguna identificacíon se diseminó dentro del Hospital Municipal, obstruyó el paso de los manifestantes de ATE (Asociación Trabajadores del Estado) que querían presentar sus quejas a su director, el Dr. Hugo Trabadelo ante una docena de despidos.

Tensión
Luego de minutos de nerviosismo, empujones y miradas intimidantes a los manifestantes, la patota insultó a los manifestantes y amenazó de muerte a varios de los periodistas presentes que estaban registrando el episodio.
"Dejáte de joder con la cámara o te mato", lanzó uno de los hombres a uno de los cronistas de WebPilar.com.
"Nena, córtala con las fotos o cobrás", le espetaron a otra periodista.
Otro eligió como blanco a una mujer que estaba entre los manifestantes y burlonamente emitió: "Si te echaron búscate otro laburo, vieja chota".

"Es la patota de Molina"
"Que se vaya la patota, no tienen nada que hacer acá", vociferó una de las empleadas del Hospital, recientemente cesanteada.
 "Yo los conozco, son del barrio Toro, de Derqui. Es la patota de Molina", gritó alguien desde la muchedumbre.
Sin embargo, los provocadores no estaban desorganizados; respondían a las directivas de otro grupo de personas, mucho más reducido, que -celular en mano- dirigían sus movimientos.
Si bien en un primer momento nadie sabía quiénes eran, uno de los integrantes de ese grupo más pequeño, que se identificó como Marcelo Romero, luego de reiteradas consultas de WebPilar.com confirmó la sospecha: habían sido enviados por la Secretaría de Acción Política, comandada por el derquino José Molina.

Marcelo Romero en el interior del hospitalNervioso, Marcelo Romero -integrante de la plantilla de personal municipal y empleado de esa Secretaría- aclaró, luego de varias evasivas, que "la gente está acá por orden de la Secretaría Política para que la marcha se desarrolle tranquilamente y no haya problemas en el Hospital".
Sin embargo, el accionar de estas personas, que similaba más a un grupo de choque que a otra cosa, justamente atentaba contra la seguridad y tranquilidad del hospital y sus pacientes.

Ante el descontrol generalizado, a lo único que atinó Romero fue a alejar un poco a los apretadores de la gente que manifestaba, llevarlos a la vereda del Hospital y, eso sí, comprarles varios litros de gaseosa (que seguramente pagamos todos).

Es de destacar que a Romero siempre se lo ve en los pasillos del palacio comunal entremezclado con la primera línea de funcionarios.  Es más, durante los espectáculos de la Peatonal es común verlo rodear a Graciela Odato y la familia Zúccaro, entre otros, como un espectador más.

Losada, en el momento justo
En los minutos de mayor tensión, llegó al lugar el Secretario de Seguridad Juan Carlos Losada, quien aseguró -mientras le crecía la nariz- desconocer quiénes eran esos individuos.
"No sé quienes son estas personas. Las que están conmigo, sólo son cuatro y vinieron porque hoy, casualmente, iniciamos un sistema de seguridad interna dentro de los tres hospitales municipales. Pero no sé qué hace toda esta gente y a quién responden", explicó Losada para luego sumirse en una serie de frenéticas llamadas telefónicas que permitió descomprimir a tiempo la situación.
Luego de un par de llamadas del funcionario logró que Romero retirara su "tropa" del lugar.

La confesión
Consultado por WebPilar.com, el Secretario Político, José Molina, aceptó que Romero trabajaba dentro de su área, pero al igual que Losada, aseveró que sólo había mandado al lugar 4 personas, "tal como lo hacen cada vez que existen reclamos".
"No sé nada de tanta gente, yo sólo mandé a 4 personas, tal como lo hemos hecho, por ejemplo, en el caso de Gatic, para que todo se desarrolle con normalidad...", manifestó y añadió: "Ahora me voy a reunir con Romero y las otras personas que mandé para que me digan qué pasó".
El hecho, que ya de por sí es tremendamente vergonzoso y repudiable, dejó al desnudo una facción dentro del Municipio que pareciera jugar en contra del propio intendente, quien al mismo tiempo que ocurría este lamentable episodio orquestado desde su mismo riñón, se reunía con los titulares del Suteba, CCC y CTA.

Si bien nadie se atreve a decirlo en voz alta, ya es un secreto a voces que Molina y su gente se convirtieron en un "verdadero cáncer" dentro del gobierno, que el Jefe Comunal -si es que en verdad rechaza este tipo de maniobras y pretende seguir gozando de la popularidad que parece cosechar hasta hoy- deberá extirpar más temprano que tarde.

 

Copyright 2004 Webpilar.com / 02322-631115