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Acceso
a la información
Pilar,
25 de Mayo de 2004
Sr. Director
De mi mayor estima:
No hay dudas que resulta imprescindible
contar con una norma que
"garantice" el acceso a la
información en el ámbito de la
Municipalidad del Pilar, condición que
permitirá controlar los actos de nuestros
gobernantes, y así reducir los hechos de
corrupción que se producen o se sospechan
con alarmante cotidianeidad, como así
también, permitirá a los pilarenses
planificar con más certeza sus acciones, en
base a cierta y lógica previsibilidad.
La ordenanza, que tiene su correlato en un
reciente decreto presidencial que persigue
la implementación del acceso a la
información pública en la esfera nacional,
como en leyes en vigencia en varias
provincias de nuestro país, fue presentada
en el Concejo Deliberante por una ONG´s,
recibiendo el apoyo de diversas
instituciones y organismos locales,
provinciales y nacionales, y la indiferencia
y el recelo de la mayoría de los
concejales, tal vez resguardando el secreto
que rodea la cantidad de empleados que
poseen (que algunos se atreven a fijar en
una cantidad de 80 en total) o bien su
patrimonio personal, construido en base a
una remuneración de algo más de 1.100
pesos que les permite mágicamente
movilizarse en lujosas camionetas último
modelo y comunicarse con la más alta
tecnología en telefonía celular.
La legislación permitiría entre otras
cosas saber cuánto gasta la Municipalidad
en alquileres para sus decenas de
dependencias y qué cantidad de personal
existe o en cuánto se incrementó desde la
asunción de la nueva administración.
Llamativamente el Intendente Zuccaro, quien
se autoproclama como el campeón de la
transparencia y la anticorrupción, no se
pronunció a favor de la aprobación de la
ordenanza. Sólo se limitó sutilmente a
restarle argumentos, dando a conocer y sin
ponerse colorado que incrementó en 280
miembros el personal municipal o la cantidad
de dinero (más de 100.000 pesos anuales)
que demandará el alquiler de las oficinas
municipales. Ahora sobre el porqué de los
280 empleados que contrató, ni noticias,
como así tampoco cuánto paga con nuestro
dinero la locación del edificio donde se
aloja la Dirección de Turismo y Deportes,
propiedad de la señora madre de su esposa,
es decir, su suegra.
Por ello, asegurar el acceso a la
información pública, derecho reconocido
por los tratados internacionales que gozan
de jerarquía constitucional, resulta
indispensable, como asimismo tendrá a sus
censores. Vaya paradoja en un país
democrático que como hace casi 200 años,
aún "el pueblo quiere saber de que se
trata".
Arturo
J. Medone
DNI 08.411.055
P.D.:
Muchas gracias por permitirme expresar.
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