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Otra
oposición a la venta de calles
La
Casa de Derechos Humanos dejó planteada
formalmente su oposición a la venta de
calles en conferencia de prensa donde
expresaron su repudio por lo que consideran
"un acto que avasalla los derechos
sociales y políticos de los ciudadanos de
Pilar. La ilegítima forma en que se realiza
una venta de tierras públicas en el lugar
que es símbolo de la división insensata
entre los de adentro y los de afuera del
alambrado, generará mayor división en la
sociedad y empobrecerá radicalmente las
posibilidades de recuperación de las
instituciones políticas".
El padre Luis Guzmán Domínguez aseguró
que "a partir de una venta ilegítima e
irresponsable, de una manera compulsiva se
está avasallando el derecho de los
ciudadanos a decidir sobre estos temas
".
Y continuó con las sospechas por el apuro
en cerrar negocios. "El apuro se debe a
una situación preelectoral que hace
necesario tener dinero para inaugurar obras
que redunden en votos".
Invitaron a los ciudadanos preocupados por
lo público a plantear un debate serio sobre
el tema para evitar futuras ventas
ilegítima.
"Iremos
pensando inclusive la posibilidad de
realizar una presentación judicial cuando
encontremos las herramientas para
hacerlo", anticipó Guzmán, "para
obtener un mayor respeto de los poderes
hacia la ciudadanía".
Los principales cuestionamientos se basan en
el papel de Eduardo Gutiérrez en la
negociación. "Esto vino mal parido
desde el principio porque quien intermedia
como negociador es una persona que tiene una
estrecha relación con los emprendimientos
privados como es el señor Gutiérrez",
denunció el abogado Pablo Aiello, "si
bien está trabajando ad honorem, da la
sensación que es funcional a esos
intereses, y es el primero en aplacar la
protesta diciendo ´por favor no presionemos
a los emprendimientos porque se nos cae la
operación´: se pone del lado de los
countries y no de la gente".
"La ilegalidad pasaría a través de la
tasación fijada cuasi unilateralmente,
cuando tendría que haber existido una
tasación mucho más equitativa y justa en
los precios de la tierra. Por otro lado,
considero que hubiese habido formas más
auspiciosas para la comunidad como la
posibilidad del arrendamiento para no perder
patrimonio municipal", finalizó
Aiello.
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