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Alan Andreassi
Nacido para ganar
Desde hace ya unos años, Pilar cuenta con
un deportista de elite en su disciplina,
quien quizás debido a su bajo perfil o a la
baja difusión de su actividad no recibió
el reconocimiento que merece: se trata del
taekwondista Alan Andreassi, joven de 23
años que desde hace 17 se dedica a este
arte marcial que se transformó en su estilo
de vida.
Pilarense de nacimiento, Alan descubrió el
taekwondo a los 7 años de edad, cuando su
padre lo acercó a las clases de Eduardo
Kúper, en un gimnasio que ya no funciona.
Allí empezó una carrera brillante, que
incluye hasta el día de hoy infinidad de
presentaciones en diversos torneos
nacionales e internacionales, y una cantidad
de títulos que impresiona: 183 primeros
puestos, contabilizados por su papá con
precisión de cirujano.
Su palmarés incluye cinco medallas
mundialistas: tres en India ’98 (en forma,
rotura y lucha) y dos en Argentina ’99,
incluyendo en este último el record de
rotura de habilidad.
“El TKD es un arte que se aplica toda la
vida –aseguró en su entrevista con PilarWeek-, es formador del carácter y
brinda seguridad a quien lo practica. Es
filosofía oriental adaptada al mundo
occidental”.
Como suele ocurrir en deportes no
tradicionales para el país, el taekwondista
debe luchar no sólo contra sus rivales,
sino también con las trabas económicas que
significan los viajes. En el caso de
Andreassi, fue invitado a participar del
próximo mundial, a realizarse a mediados de
año en Alemania, “pero el precio del
pasaje no me permitirá competir”, lo
mismo que ocurrió cuando la sede fue
Polonia.
Al hablar con Alan se confirma que su
historial es, por falta de espacio,
francamente irreproducible. El deportista
enumera logros, participaciones o viajes de
manera constante, lo que hace difícil
seguir el hilo de su relato sin perder
fechas o color de medallas.
Entre las anécdotas más valiosas figuran
su estadía en Estados Unidos, en donde
participó en un torneo organizado por Chuck
Norris (en el que consiguió un KO en 20
segundos) y fue parte del Pepsi Team.
Pequeños
saltamontes
Con una graduación de 4to dan, Alan
transmite lo aprendido en su gimnasio
propio, ubicado en la calle San Martín y
Baigorria. Alrededor de más de 130 alumnos
acuden todas las semanas para las distintas
actividades que allí se desarrollan además
del TKD: tonificación muscular, gimnasia
reductora, defensa personal, jiu-jitsu y
reducción de peso son algunas de ellas.
“Además –agrega- se entrenan sin cargo
algunos chicos que provienen de granjas de
rehabilitación, como una manera de prestar
servicio a la comunidad”.
Como un guiño del destino, Andreassi parece
estar marcado también por el éxito en su
tarea de maestro, ya que entre sus alumnos
hay campeones nacionales y sudamericanos,
contabilizando su escuela un total de 70
títulos en apenas dos años de vida. Al
hablar de sus pupilos, no duda en señalar
como los más prometedores a “los hermanos
Federico y Cristian Romero, y Mario Nina”.
Para asistir a la escuela de Alan, no es
necesario rendir exámenes o participar en
torneos. Como él explica, “quien quiere
venir a entrenar y aprender lo puede hacer,
sin obligaciones de ningún tipo. De los 130
alumnos, sólo 20 están compitiendo en
torneos”.
Alejado de los prejuicios que rodean a la
práctica de las artes marciales, Alan
afirma que “el TKD no es violento, como
piensa mucha gente. No vuelve agresivas a
las personas, sino todo lo contrario: el
inquieto se tranquiliza. Además, desde el
punto de vista físico es muy bueno para
todo el cuerpo, ya que éste se ejercita en
su totalidad”. En cuanto a la gente capaz
de practicarlo, el múltiple campeón
asegura que “no hay límites en cuanto a
la edad o el peso, cualquiera está en
condiciones de practicar este arte”.
Días
y horarios
Niños de 4 a 6 años: lunes, miércoles y
viernes de 17:30 a 18:30.
Niños de 7 a 14 años: lunes, miércoles y
viernes de 18:30 a 19:30.
Adultos: lunes, miércoles y viernes de 20 a
21:30. Martes y jueves de 19 a 20.
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