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CONFIRMADO
Para la Provincia, «Laguna Dorada es una
tosquera»
Mañana
agitada la del jueves pasado en el barrio
Pellegrini: los habitantes que desde hace
años luchan para la clausurar la inmensa
tosquera que tienen como vecina -y que
funciona bajo la excusa de ser una
"lagunita" para un supuesto
emprendimiento inmobiliario denominado
"Laguna Dorada"- se indignaron
pensando que habían sufrido un revés
considerable. Sucede que, tal como lo
solicitaron, se hizo presente en el predio
personal de la Dirección de Minería de la
Provincia con el fin de inspeccionar el
sitio de extracción de tosca.
Contrariamente a lo que esperaba la gente
del Barrio, el personal de Minería dio el
visto bueno para continuar con las obras,
expresando "que no se ha visto nada
anormal".
Sin embargo, una simple frase, enunciada por
uno de los inspectores puede significar el
mayor avance a favor de los vecinos en este
caso que ya es denominado
"tosca-gate", dadas las evidentes
complicidades políticas que se traslucen.
Luego de recorrer la ex fábrica militar, el
geólogo Eduardo Kirilovsky se dirigió a
los vecinos y a los periodistas presentes
afirmando: "en nuestros registros el
lugar figura como tosquera",
contradiciendo así lo expresado por José
Elías (propietario) y Jorge Tenesini
(director de la obra), quienes ante la
prensa local habían negado con vehemencia
que se tratara de un centro ilegal de
extracción de tosca.
No sólo cuentan con el Permiso Minero Nº
150 sino que la falta es doble porque se
encuentra vencido.
"A simple vista puede parecer que hoy
perdimos, pero en realidad ganamos",
aseguró a PilarWeek Carlos Barbier, miembro
de la comisión vecinal ad hoc formada para
tratar el caso. "Obtuvimos lo que
queríamos; -agregó conforme tranquilizando
a sus propios vecinos- por fin una fuente
estatal dice que esto es una tosquera".
A partir de la revelación del geólogo,
Barbier envió esa misma tarde dos cartas
documento, dirigidas a los directores (al de
Pilar y al de Provincia) de la AFIP,
reiterando "las irregularidades legales
y fiscales perpetradas por la Municipalidad
de Pilar y la empresa IAMP S.A.",
señaladas en la carta emitida el pasado 10
de febrero. El objetivo de estas misivas fue
"colaborar con la campaña de evasión
fiscal lanzada por el Gobierno de la
Provincia" señaló el vecino.
Crónica
de un desencuentro
Eran
las primeras horas de la mañana cuando un
puñado de vecinos se reunió frente al
acceso al lugar, esperando la llegada de los
tres profesionales, provenientes de la
ciudad de La Plata. En el lugar, los
movimientos no eran los habituales:
"hoy comenzaron como siempre, desde las
5 de la mañana. Pero da la casualidad que
desde hace rato no entran ni salen
camiones". La sospecha no tardó en
llegar: la información (supuestamente
secreta) se había filtrado por alguna
grieta.
"Si esta gente no tiene nada que
ocultar, ¿por qué frena las obras justo
hoy? Se 'deschavan' ellos solos",
señalaba uno de los presentes. Las
esperanzas renacieron cuando, cerca de las
10, la camioneta azul de Minería hizo su
ingreso en el lugar. En ese momento, algunos
vecinos aprovecharon para hacer el intento
de recorrer las instalaciones junto a ellos,
pedido obviamente denegado.
De todas maneras, quienes quedaron del otro
lado del cerco hicieron una recorrida a su
modo: bordeando el perímetro, situándose
casi detrás de la ex fábrica militar,
puede observarse la acción de los camiones.
Las imágenes hablan por sí solas: el
tamaño impresiona. Las dimensiones del pozo
son sideralmente superiores a las necesarias
para diseñar una laguna de 7 u 8 metros de
profundidad (que ya es mucho), e invitan a
dudar al espectador acerca de la legitimidad
del emprendimiento.
El geólogo provincial reconoció haber
venido a inspeccionar sin instrumental.
A
diferencia de un día normal, llámese sin
inspecciones, adentro del pozo las máquinas
descansaban. Desde las inmediaciones, sólo
se oían las bombas de agua, extraída
directamente de la napa freática. A lo
lejos, podía observarse la camioneta del
empresario Guitar, (según los vecinos, el
encargado de sacar la tosca) recorriendo las
instalaciones con el personal provincial. En
la puerta de "Laguna Dorada", los
encargados de seguridad se asomaban,
desafiantes, hablando constantemente por sus
intercomunicadores, mirando a los vecinos
como quien vigila a un merodeador extraño.
Una hora y media después, cuando ganó la
impaciencia, la veintena de vecinos
presentes se hicieron oír, batiendo palmas
y gritando consignas dirigidas tanto a los
responsables del lugar como a los
"mineros": "¡Que la
cierren!", "¡Queremos salud para
nuestros hijos!" y "¡Clausuren,
que ustedes tienen el poder para
hacerlo!" fueron las exclamaciones más
repetidas (y, además, las irreproducibles).
Cerca del mediodía, cuando el cansancio y
el sol habían levantado la temperatura en
los ánimos de todos, se divisó la salida
de la camioneta azul. Llegaba el momento de
conocer la palabra de los expertos. Llegaba
lo que nadie quería escuchar...
"No
vinimos a ayudar a los vecinos"
"No
la vimos tan mal como ustedes dicen",
afirmó Eduardo Kirilovsky, el geólogo que
llegó desde La Plata y que se constituyó
en el vocero del grupo provincial. Con el
vehículo literalmente rodeado de lugareños
(cada vez más exaltados) y periodistas, el
enviado de Minería respondió a las
preguntas en una improvisada conferencia.
"-¿Qué opina del pozo de 25 metros de
profundidad, supuestamente para hacer una
laguna de apenas 7 u 8?", quiso saber
un vecino. "¿Y usted cómo sabe
cuánto tiene de profundidad? Eso es muy
difícil de calcular, y no trajimos los
elementos", fue la primera respuesta. A
partir de ese momento, todo se pareció más
una pelea entre propietarios y afectados,
que a la información brindada por personal
estatal ante el grupo de ciudadanos que los
había llamado.
Después de afirmar que todos los papeles
requeridos por la Secretaría de Política
Ambiental están en regla, al igual que el
informe de impacto ambiental, Kirilovsky
aseguró que "en nuestros registros el
lugar figura como tosquera" (ver
arriba). Ese fue el único momento en el que
su discurso varió con respecto al expuesto
por Elías y Tenesini.
En cuanto a la habilitación del lugar, el
geólogo indicó con certeza que "es
competencia municipal. No le pedimos la
habilitación porque es algo que corresponde
al municipio. Sí tenemos el poder para
clausurarla, pero no la vimos tan mal",
afirmó, provocando las protestas de quienes
oían sus palabras.
Luego de reiterar que su función en el
lugar era realizar un control ambiental,
Kirilovsky y compañía (con la misma cara
de pocos amigos que su colega) resumieron su
labor en esta frase dirigida a los vecinos:
"no vinimos a ayudarlos a ustedes,
estamos acá para defender a la minería de
la provincia". Luego, abandonaron el
lugar.
Se
viene el piquete
El malestar entre los vecinos del barrio
Pellegrini no podía ser peor. Luego de las
secas explicaciones del personal al que
ellos mismos habían invitado, los insultos
contra quienes estaban observando desde el
interior del predio reflorecieron. Asimismo,
las consignas contra el Intendente Zúccaro.
"En campaña, prometió terminar con el
asunto de la tosquera -recordó uno de los
manifestantes-. Todos son iguales".
Una sola cosa quedó en claro: el lunes 14,
los vecinos cortarán la Ruta 25 a manera de
protesta, a la altura de la calle Savio,
exigiendo además la presencia del jefe
comunal. De no conseguirla continuarán con
su peregrinar a las puertas mismas del
Municipio, máxime que "en el Municipio
de puertas abiertas" los vecinos vienen
desde el 23 de octubre solicitando audiencia
con el intendente, posibilidad denegada
hasta el día de la fecha.
"El lunes cortamos la Ruta 25, y hasta
que no aparezca Zúccaro no nos
movemos", decidieron casi al unísono.
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