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Luego
de la reunión con los vecinos del
Pellegrini
Zúccaro clausuró la tosquera fantasma
Martes.
20 horas. Alrededor de 40 vecinos del Barrio
Pellegrini estaban firmes en el Palacio
Municipal para la reunión que el intendente
les había prometido siete días antes.
Acompañados por la prensa local (condición
sine qua non que pusieron) se instalaron en
el salón de sesiones del HCD a la espera de
Humberto Zúccaro. Sin embargo, un día
agitado del primer mandatario hizo retrasar
el encuentro.
Al ingresar al recinto, junto al jefe de
Gabinete Osvaldo Pugliese y el Director de
Planeamiento Marcelo Loyola, Zúccaro fue
doblemente sorprendido: por un lado la
participación inesperada de los periodistas
y la segunda novedad era la presencia en
primera fila del "anticristo
zuccarista", Gabriel Lagomarsino, de la
ONG Propilar, quien acompañaba a los
vecinos del Barrio Pellegrini.
"¿Son todos vecinos de
Pellegrini?", preguntó sugestivamente
Zúccaro: "Si", respondieron al
unísono; entonces dirigiéndose a
Lagomarsino lo consultó: "¿No vivías
en Villa alpina?, ¿te mudaste?", a lo
que Lagomarsino contestó: "No. Estoy
acá como un vecino preocupado por el medio
ambiente".
Comenzó la reunión. La táctica defensiva
de ambas partes fue el ataque. Primero el
intendente se atajó diciendo: "ustedes
me fallaron, nunca vino su abogado a
reunirse con nosotros".
El enojo de los vecinos fue evidente,
"nunca quedamos en eso, ud. dijo que
HOY vengamos acompañados por nuestro
letrado y así lo hicimos, no arreglamos
otra cosa" (estaban acompañados por el
Dr. Gonzalo Fernández, abogado.
Desacuerdos,
idas y venidas por el mal entendido de la
supuesta reunión preparatoria entre los
abogados -de los vecinos y el municipio- .
Una vez que el mal entendido se resolvió,
los habitantes del Pellegrini repitieron con
vehemencia su pedido de hace más de dos
años y por el que estaban presentes: la
clausura de la tosquera disfrazada de
country.
La frase repetida por el intendente fue
"no me falten el respeto", en
clara posición de víctima ante los
reclamos lógicos de los vecinos.
"Usted está haciendo violar las
ordenanzas, porque es usted el que permite
esto (la tosquera ilegal)", respondió
Wenceslado Bueno, vocal de la comisión del
barrio, mientras su señora -secretaria de
la entidad- les acercaba a Zúccaro y a
Pugliese una ordenanza con la firma de ellos
mismos cuando eran concejales prohibiendo la
explotación tosquera en el partido.
"Desde hace dos años son ustedes los
que nos están faltando el respeto".
Finalmente, discusiones mediante, Zúccaro
dio la esperada noticia: "Tengo una
decisión política tomada pero no quiero
que pase lo mismo que con Bivort, por eso
les pedí que se reúnan con mis abogados.
Pero mañana a primera hora vamos a
clausurar la tosquera" (lo llamó así,
"tosquera"; con esta palabra se
dirigió siempre al supuesto emprendimiento
inmobiliario Laguna Dorada.
Los vecinos aplaudieron, y festejaron. Una
batalla estaba ganada.
Fue el momento de los reclamos sobre por
qué no se hizo nada. Al ser consultado por
los vecinos acerca de por qué recibía
tosca de un comercio prohibido, Zúccaro
afirmó sin inmutarse, "es la única
tosquera que tenemos, de algún lado la
tengo que sacar", y afirmó que hace ya
tres meses que no extraen tosca de ese
lugar.
Un
vecino desmintió la versión y siguió el
caos: "Mentira, hace pocos días salió
un camión al servicio de la Municipalidad
del Pilar". Esta versión se confirmó
ya que en el momento de la clausura
máquinas con la leyenda "al servicio
de la Municipalidad del Pilar" estaban
dentro del predio (ver foto).
Piden
renuncia
Los vecinos también aprovecharon para
arremeter contra el director de Tránsito,
Beto Giese. "Se nos ríe en la cara,
usted dijo que no había funcionarios
corruptos en su gobierno, pero Giese sigue
trabajado para el Municipio y para la
tosquera". A lo que Zúccaro respondió
con una pregunta, defendiendo al
funcionario: "Usted sabe si es
corrupto? Tiene alguna denuncia de
corrupción?". La respuesta fue
indiscutible: risas, pero prometieron
acercar testigos.
Final
abrupto
Un
final inesperado tuvo la tensa reunión
cuando se trató el reclamo por las antenas
(ver aparte). Luego de un altercado con
Wenceslao Bueno, que lo calificó con un
"1" (uno) como intendente,
Lagomarsino cuestionó que la jefatura de
Gabinete no respondiera un informe
solicitado por su entidad sobre el tema de
las antenas.
Zúccaro lo acusó de intencionalidad
política y le recordó que tiene que
soportar todas "las boludeces"
(sic) que escribe en los diarios.
A su vez, el democrático Jefe de Gabinete
municipal le respondió con voz canyengue y
compadrita: "mirá Lagomarsino, para
empezar, no demostraste interés legítimo,
así que si no te gusta, te vas a San Isidro
(a los tribunales), si querés yo te pago el
remis, y hacés lo que te parece...".
Acto seguido se levantó la sesión, cuyos
resultados forzados se vieron a las 8.30 del
día siguiente.
La
Clausura
Bajo
la acusación que Laguna Dorada S.A.
"no exhibe las autorizaciones de
minería provincial y de municipalidad para
operar como tosquera", a las 8.30 de la
mañana del miércoles, la decisión
política del intendente Zúccaro se hizo
realidad: un equipo de Inspección Municipal
a cargo de su Jefe, Roberto Airoldi,
procedió a ponerle las fajas de clausura a
la cuestionada tosquera del Barrio
Pellegrini.
No obstante, las posibilidades que esta
medida -aplaudida por los vecinos- tenga
permanencia en el tiempo son casi nulas.
Angel Elías, titular del emprendimiento
minero/urbanístico, acompañado de su
letrado Eduardo Martínez, declaró a
PilarWeek que presentará un recurso de
amparo, mediante el cual seguramente podrá
continuar con su actividad rápidamente.
Ya
en el año 2003, en ocasión de una clausura
similar, tras la intervención de la
justicia, la tosquera fue reabierta en sólo
cuatro días.
Hoy, la reacción de los hastiados vecinos
-que esta vez están más unidos, decididos
y belicosos que nunca- pronostica un
conflicto de impredecibles consecuencias si
en esta oportunidad ocurre lo mismo.
Fuentes allegadas al intendente Humberto
Zúccaro reconocieron que lo de la clausura
fue una decisión política para "hacer
lo que los vecinos quieren", pero
descartaron la pronta reapertura de la
tosquera tras el recurso de amparo.
Igualmente,
los vecinos festejaron, sacaron fotos,
hicieron declaraciones a la prensa y
señalaron agradecidos en las puertas mismas
del predio clausurado que "el
intendente haya cumplido con su
promesa".
Algunos de los presentes expresaron a
PilarWeek que este hecho les da fuerzas para
seguir luchando y apoyaron sus acusaciones
en que Laguna Dorada es una tosquera
disfrazada de country o, en el mejor de los
casos, es un country en construcción que se
está financiando con una explotación
ilegal de tosca amparada por intereses
políticos.
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