|
|
Consecuencias
de los «arreglos» realizados por los
Concejales
Más
problemas para el Ejecutivo: distintos
Barrios se levantan contra las antenas
El
pasado 26 de enero, la comunidad asistía
sorprendida a la aprobación, por parte del
HCD, de un total de dieciséis excepciones
que permitieron la instalación de antenas
de telefonía celular en todo en Distrito,
iniciativa que había sido rechazada en
septiembre y de manera unánime por los
mismos ediles.
Comprometidos con el tema, tanto la
Defensoría del Pueblo como la organización
cívica no partidaria ProPilar conversaron
con WebPilar.com acerca de las
acciones que vienen realizando para evitar
el impacto ambiental que las antenas
podrían provocar. Cabe recordar que dos de
ellas ya están erigidas, en los barrios
Pellegrini y San Jorge, aunque todavía
permanecen inactivas.
"Por
estos días -indicó Gabriel Lagomarsino,
referente de ProPilar- estamos tratando de
hacernos del expediente, en donde
supuestamente figuran todas las mediciones
de impacto ambiental presentadas por la
empresa CTI". En este sentido, la
asociación civil solicitó por escrito una
copia de la documentación, remarcando
nuevamente la importancia de contar con un
libre acceso a la información pública,
iniciativa que fue enviada a archivo por los
concejales el año último.
El
Concejo
El
propio Humberto Zúccaro deslindó
responsabilidades y culpó al legislativo de
la situación: "tendrán que ir al
Concejo a preguntar, yo no me hago cargo de
lo que no me corresponde".
En aquella sesión de enero, los dichos que
más llamaron la atención fueron los del
presidente del HCD, Dr. Marcelo Castillo,
quien pronunció un encendido discurso de
apoyo a la instalación de las antenas,
negando enfáticamente que se haya
comprobado el daño que éstas provocarían
en la salud de los habitantes. "Las
palabras son más graves -criticó
Lagomarsino- si tomamos en cuenta que
Castillo es médico. Y si bien no se
comprobó que hagan daño, tampoco se
comprobó de manera definitiva que no lo
haga".
Por su parte, en la Defensoría del Pueblo,
Darío Dalinger informó que "está por
promulgarse una nueva resolución de la
Secretaría de Política Ambiental, en la
que se establecen medidas mínimas de
seguridad, como por ejemplo la imposibilidad
de instalar antenas a menos de 100 mts de
hospitales, salas de primeros auxilios y
escuelas". Además, indicó que una
copia ya fue remitida a Oscar Salom, titular
de la cartera de Medio Ambiente municipal.
Tanto Lagomarsino como Dalinger coincidieron
en afirmar que "como vecinos,
reconocemos la importancia y la necesidad de
instalar antenas, pero eso no impide que
luchemos para que provoquen el menor impacto
ambiental posible". El hombre de la
Defensoría fue más allá: "la
resolución aún no es obligatoria, pero una
vez que esté vigente se relevará a todas
las antenas, corriendo a las que se tengan
que correr".
Tasas
polémicas
Una
de las justificaciones que esbozaron los
ediles a la hora de votar a favor de las
excepciones fue el "compromiso"
que asumió la empresa CTI para pagar las
correspondientes tasas anuales, cuyo valor
es de 5.000 pesos por antena, especificado
en la Ordenanza Fiscal y Tributaria 2004.
"Los concejales 'premiaron' a CTI por
comprometerse a pagar las tasas -expresó
Lagomarsino-, ¿eso quiere decir que los
demás no cumplen con algo que es
obligatorio? Por lo visto, algo que debería
ser normal, nadie lo hace".
En un escrito entregado al intendente
Zúccaro, ProPilar asegura que "las
declaraciones de funcionarios permiten
inferir que podría haber instalaciones de
antenas de telefonía celular que no cuenten
con la habilitación municipal. (...) Ello
importaría una situación de riesgo
agravada para la población y el ambiente,
toda vez que la Municipalidad Del Pilar no
podría ejercer su función de control sobre
las actividades que desconoce".
Por los motivos antes expresados, la
asociación pidió el listado de las
instalaciones de antenas de telefonía
celular existentes en el Partido (ubicación
catastral, titular o grupo inversor, fecha
de habilitación o situación en cuanto a
ella, compañías aseguradoras, y
características técnicas tales como
potencia, altura de la estructura soporte,
informes sobre obras complementarias, etc.)
que hayan tributado o no el Tributo por
Servicios de Inspección para Habilitación
de Comercios e Industrias y el monto pagado
por cada una de las instalaciones del punto
anterior como consecuencia de la percepción
del Tributo por Servicios de Inspección
para Habilitación de Comercios e
Industrias.
Esta solicitud fue desestimada por el mismo
Jefe de Gabinete en la reunión mantenida
con los vecinos de Barrio Pellegrini quien
exigió que ProPilar acredite interés
legítimo en la cuestión. A la mañana
siguiente, en un escrito de seis carillas,
Gabriel Lagomarsino se expidió al respecto
acreditando más de un argumento.
Lagomarsino afirmó: "estamos en
tratativas con dos abogados para que
trabajen en el tema, ya que en nuestro
pensamiento está la idea de hacer una
presentación judicial".
Casi
un año de lucha
La preocupación del actual personal de la
Defensoría del Pueblo por el caso de la
instalación de antenas se remonta a
mediados del año anterior, cuando se
redactó una Actuación de Oficio, luego de
reparar en la gran cantidad de antenas
existentes en el Distrito. La respuesta
oficial apenas se basó en una tímida
adhesión de palabra que no encontró una
correlación en los hechos.
Basado en datos obtenidos de publicaciones
europeas, el informe brindaba un detallado
análisis del tratamiento que se les da a
esas estructuras en el Primer Mundo.
Además, se enumeraban una serie de
recomendaciones y de restricciones que
aquellos profesionales señalan: distancia
mínima entre la antena y el poblado más
cercano, determinación del grado de
emisión, señalización obligatoria de la
dirección y teléfono de la empresa, etc.
En la Actuación se destacaba lo que en
Europa se denomina "principio de
precaución". López lo explica así:
"lo que recomienda la Organización
Mundial de la Salud es muy simple: ante la
duda, se las considera dañinas hasta que se
demuestre lo contrario. Claro que esto pasa
en Europa, y nuestra sociedad está a años
luz de lo que allí sucede".
Asimismo, el coordinador recordó que
"en Pilar, por lo visto, se piensa al
revés. Zúccaro y Castillo justificaron el
caso indicando que no está comprobado que
las antenas sean nocivas para la salud. Esto
es llamativo, más viniendo de dos
médicos".
------------------------------
San
Jorge y Pellegrini unidos por el mismo
problema
Los vecinos del barrio Pellegrini tienen
buenos motivos para mantenerse alertas:
ocupados desde hace un buen tiempo en luchar
por el cierre de la tosquera que funciona en
la ex fábrica militar, en los últimos
días se les ha sumado el problema de la
instalación de una antena de telefonía
celular, producto de la excepción aprobada
por los ediles, teniendo en cuenta que
según la ley está prohibida su
instalación en el barrio.
Ubicada en la intersección de las calles
Savio y San Agustín, la enorme estructura
fue instalada hace aproximadamente 20 días,
permaneciendo todavía inactiva, al igual
que su "compañera" del barrio San
Jorge.
La vecina Kelly Da Silva, integrante de la
comisión barrial (grupo conformado pensando
en la tosquera, y que se encontró con este
nuevo problema) indicó a PilarWeek que
"desde el momento en que se aprobaron
las excepciones supimos que una antena nos
iba a tocar a nosotros". Sin embargo,
Da Silva aseguró que la ubicación actual
es errónea: "en el expediente la zona
figura como perteneciente al barrio 'El
Alazán', cuando no lo es".
En la reunión, los vecinos también
denunciaron la suspicaz donación de CTI de
100 mil pesos, la cual según el propio
intendente, "al día de hoy no ingresó
a las arcas municipales". En ese
encuentro, Zúccaro aseguró que 2vamos a
encontrar la solución, sólo denme 15
días".
Sin embargo, los descreídos vecinos no
dudan en que pasará lo mismo que con la
tosquera, que a menos de una semana de
clausurada ya estaba funcionando nuevamente.
Al igual que en San Jorge, en el barrio no
se conoce aún el grado de emisión de la
antena. "Además, en la misma cuadra
está ubicado un geriátrico. Alguien
debería venir a controlar si se están
cumpliendo los requisitos básicos",
expresó Kelly, quien todavía desconocía
la futura visita de personal de la
Secretaría de Política Ambiental.
Sin descuidar el "Tosca Gate", los
vecinos del Pellegrini han abierto un nuevo
frente de batalla, y ahora apuntan a la
desinstalación de la antena. Luego de una
reunión mantenida en el Palacio Municipal,
el intendente Humberto Zúccaro pidió 15
días para estudiar el tema, poniendo a
cargo de la investigación al jefe de
Gabinete, Osvaldo Pugliese: ese plazo se
vence el martes próximo. Y si bien existió
una charla el jueves por la mañana, los
presentes aseguran que el tema central fue
"Laguna Dorada", prorrogando el
caso de la antena para la semana próxima.
También
en San Jorge
El tema de la llegada de más antenas de
telefonía celular a distintos rincones del
Distrito está lejos de sufrir un corte
definitivo, o al menos eso parece, de
acuerdo con la experiencia que están
viviendo los vecinos del barrio San Jorge:
allí, sin previo aviso a la comunidad, un
equipo de trabajadores de la empresa CTI
instaló una antena, de la que no se conoce
su potencia ni los efectos que causaría en
la salud de la población.
"Los camiones llegaron el pasado 20 de
febrero a la noche, y se pusieron a trabajar
de inmediato", relató a WebPilar.com
Alejandra Holm, miembro del grupo de vecinos
que repudió la llegada de la antena. Sin
perder el tiempo, se dirigió al palacio
municipal cinco días más tarde, iniciando
así el expediente Nº 001733, sin respuesta
alguna por el momento. "En Mesa de
Entradas me aseguraron que ya estaba en la
oficina del director de Planeamiento,
Marcelo Loyola, pero todavía nadie se
acercó al lugar".
Ubicada en la intersección de las calles
Los Ceibos y Los Pinos, la antena ya está
montada, aunque todavía permanece inactiva.
Se asienta en un terreno propiedad de un ex
vecino de la zona, que estaría alquilando
el espacio por una suma cercana a los $1.500
mensuales, de acuerdo con las averiguaciones
que los vecinos pudieron realizar.
"Tuvimos que recolectar información
por nuestra cuenta -explica Holm-, porque el
personal de la empresa se mostró reacio a
hablarnos del tema, ya que parece
molestarles que nos acerquemos a
preguntar".
La obra se realizó de la noche a la
mañana, sin previo aviso ni información de
ningún tipo. Ni siquiera un letrero. El
lugar elegido no parece ser el más
propicio: a pocos metros se encuentran el
comedor comunitario "Confiar"
(donde comen 250 chicos por día, además de
brindar atención médica y psiquiátrica),
la capilla San Francisco y, próximamente,
una sala de primeros auxilios.
"En el barrio ya recolectamos alrededor
de 60 firmas -informó la vecina-, ya que la
gente comenzó a preocuparse desde que se
confirmó que es una antena de CTI. Además,
estuvimos averiguando en Internet acerca de
los riesgos que podría traer a nuestra
salud". Si bien no se conoce su
potencia, se estima que su radio de acción
también podría llegar a abarcar los
barrios El Manantial, Los Grillos, El
Panchito y Carabasa.
"Queremos ocuparnos del asunto desde
ahora -señala Holm-, para que no suceda
como en el caso del PCB, que cuando se
dieron cuenta era demasiado tarde. No
queremos ser ratitas de laboratorio".
|
|