Revista Pilar C&C

23/07/05

 

 

Mario "Pacho" O´Donnell
"Siempre me inspiró lo que la realidad oculta"

Mario “Pacho” O’ Donnell eligió Pilar para asentarse definitivamente en su afán de continuar con la búsqueda del sentido de la vida. En una época de mucha actividad local en la que brindó conferencias sobre el Tratado del Pilar o el Che Guevara, mientras continúa dirigiendo las charlas abiertas con los grandes maestros de la Pintura y la Escultura Rioplatense en su lugar de residencia, Pilar Golf, ese importante referente de la cultura dialogó en exclusiva con Pilar City & Countries.


P C&C: ¿Cómo se definiría?
MO: Un buscador, creo que lo mio es una desesperada búsqueda por encontrarle algún sentido a esto de estar vivo. Es algo que desde muy chiquito, desde mis primeros pensamientos, me preguntaba qué sentido tenía todo esto.
Una vez me preguntaron por mi epitafio, y yo dije: me gustaría que dijera “aquí yace alguien que buscó, no encontró, pero buscó”

P C&C: ¿Todavía no encontró?
MO: No, ni voy a encontrar.

P C&C: ¿Y qué busca exactamente?
MO:
Algo que, dentro de esta cosa excelsa y ridícula, me diga qué es la vida.

En este momento se acercan a ofrecerle su famoso whisky. “Con un poquito de soda”. La copa acompañó durante toda la entrevista.

P C&C: Ud. es médico, ¿cómo fue que empezó a estudiar medicina?
MO: Por una cuestión familiar: era médico mi padre, mi hermano es médico y me permito un psicologismo: creo que Medicina eran las ganas de dialogar con mi padre, yo tenía dificultad en hablar con él y la fantasía era que si estudiaba medicina iba a poder lograrlo.

P C&C: ¿Fue sólo una fantasía?
MO: En realidad pude hablar con mi padre, tuvo la generosidad de ser longevo y tuvimos la oportunidad de decirnos y hacernos todas las preguntas. Así que empecé medicina y era la época en que, vengo de una familia formal, había que elegir una carrera a seguir. Me parecía que medicina era la que más cuadraba.

P C&C: ¿Ejerció?
MO: Ejercí como médico psiquiatra y sigo siendo docente. Después elegí la especialidad más humanitaria, que es el psicoanálisis

P C&C: ¿Cómo se desvió a historiador?
MO: Bueno, desviarme me desvié a varios lugares antes. Siempre me interesó la historia, en realidad a mi siempre me inspiró lo que la realidad oculta, aquello que escriben no es lo más importante, por eso me interesa mucho la arqueología, si pudiera volver a nacer sería arqueólogo. Y cuando leo la historia lo que más me interesa es aquello que oculta. La historia es una versión siempre interesada de los hechos, una versión ideologizada, que responde a ciertos intereses relacionados con el poder de determinado modelo económico, social, cultural, entonces a mi me interesa contraponer una versión de la historia más popular y nacional a la versión de la historia que siempre nos dieron como que era la versión inobjetable. Pero es la versión que escribieron los vencedores de las guerras civiles, una historia oportunista, machista, liberal, oligárquica.

P C&C: ¿Qué resultado obtuvo desocultando la realidad?
MO:
Es muy fascinante, tiene sus costos, hay gente a la que no le gusta. Hay gente que de alguna
manera cree en esa historia, que tiene asentado su vida de
catedrático y respeta la historia tradicional por lo tanto no son muy adeptos a poder revisar aquello que de alguna manera implica sacrificio académico y económico.


P C&C: ¿Cómo se inserta esta otra versión de la historia en la educación formal?
MO:
Precisamente es esta historia oficial la que se da en la escuela, donde se habla de ciertos próceres buenos y otros no tanto. En ese momento, se instala un modelo de ciudadano que es funcional al modelo hegemónico del poder. Pero creo que va ganando adeptos la otra versión, justamente di una charla en Bariloche y maestras se acercaron para decirme que ya había cambios en los textos y en los chicos,. Los chicos ya no están tan seguros que Rosas haya sido tan malo o que Rivadavia haya sido tan bueno, entonces cuestionan. Todo eso creo que está pasando por una etapa muy
interesante de debate.


P C&C: ¿Qué cualidades tiene que tener un personaje para que se ponga a investigarlo y desenmascarar ese otro costado que no conocemos?
MO:
En general estoy muy interesado en los personajes maltratados por la historia, por eso escribí la
biografía de Rosas, la de Monteagudo, la de Juana Azurduy que de alguna manera reivindicó el papel de la mujer, una biografía sobre el Che Guevara, me interesan los
personajes polémicos, maltratados por la historia y trago de descifrar ¿por qué fue así?

P C&C: ¿Qué personaje lo fascinó más?
MO: Todos, en general los personajes que la historia que nos cuentan maltratan son aquellos personajes que han tenido el visto bueno de los sectores populares y han amenazado el poder desde el lugar del predicamento de la chusma como se dice. Como Dorrego, Artigas, Güemes, grandes jefes populares, y disimulados, ocultos, givarizados en la historia.


P C&C: En su faceta de periodista o en las entrevistas para sus investigaciones, ¿qué personajes entrevistó que más lo fascinó y más lo conmovió?
MO:
Lo que más me conmovió es haber estado con el asesino del Che Guevara, ser el único biógrafo que estuvo con él. Es un hombre que vive oculto. Yo era embajador en Bolivia, entonces los militares me tenían un cierto respeto y me contaron cosas que no me deberían haber contado porque me
consideraban más como embajador que investigador y
arreglaron una cita con él. Era el Sargento Mario Terán. Fue muy conmovedor encontrarme con ese personaje tan importante de la historia, ese instrumento de la historia como lo fue Judas

P C&C: ¿A quién le hubiese gustado entrevistar?
MO:
(piensa un buen rato) Me gustaría entrevistar a alguna persona que haya estado en el centro de las decisiones mundiales, me gustaría tener una charla muy sincera con Clinton.

P C&C: ¿Y qué le preguntaría?
MO: Le preguntaría lo que nunca se hizo público, cómo se toman las decisiones, cuáles son las razones, las cuestiones ocultas, las equivocaciones, las motivaciones religiosas, que tienen más que ver con ese aspecto personal, más simple.

P C&C: Cree que cuando se escriba la historia contemporánea, en el futuro habrá alguien como ud?
MO:
Siempre hay, el historiador del futuro va a tener un enorme problema porque no hay forma de acceder a la intimidad porque gran parte de la investigación histórica está basada en las cartas, como ya no hay más cartas, con los mails la información se pierde. Pensá en las cartas de Sarmiento a Mitre, de San Martín a Guido ahí se puede reconstruir la historia, los diarios, la memoria del General Paz, de Iriarte, memorias escritas con absoluta franqueza, no había miedo al juicio por injurias.

P C&C: ¿Con qué personaje histórico le hubiese gustado tomar un whisky?
MO: Un personaje histórico que me fascina, al que la historia no le ha dado el lugar que se merece es Dorrego, el fusilamiento de Dorrego es uno de los hechos más claves de nuestra historia.

San Martín es otro, es una figura que mientras uno más lo investiga es más luminoso y se lo ha maltratado mucho. La historia oculta el pensamiento, no nos dice qué pensaba, uno sabe fechas, lugares, batallas, cómo se llamaban los pasos, pero no sabe por qué San Martín se quiere exiliar, por qué lo odian Rivadavia, Belgrano. La historia se ocupaba de no contar eso porque comprometía a quienes la escribían, a los intereses porteños básicamente.

Graduado como Doctor en Medicina en la Universidad de Buenos Aires, se especializó en psicoanálisis. Como escritor publicó libros de ficción, novelas, ensayos y biografías. En 1976 se exilió en España. Con el advenimiento democrático, fue nombrado Secretario de Cultura de Buenos Aires. Luego ocupó el cargo de Agregado Cultural de la Embajada Argentina en España; más tarde se desempeñó como Embajador en Panamá y luego en Bolivia. Fue Secretario de Cultura de la Nación y Senador de la Nación por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y diputado en la Ciudad de Buenos Aires por el Partido Justicialista.

 


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