Revista Pilar C&C

25/11/05

 

Entrevista al presidente de la AAP                                     Francisco Dorignac, el “Sr. Polo”

Revista Pilar City & Countries dialogó con Francisco Dorignac, presidente de la Asociación Argentina de Polo y del Country Club Tortugas.

Si alguien conoce profundamente y al detalle la historia del polo en la Argentina, seguramente es este hombre que hace más de 20 años tiene la responsabilidad de administrar el club de campo en el que se juega uno de los tres campeonatos más importantes del país: el Abierto de Tortugas.
Francisco Dorignac asumió a fines del año pasado la presidencia de la Asociación Argentina de Polo (AAP) por segunda vez en su trayectoria, ya que realizó una gestión anterior entre 1987 y 1991.
Dorignac también ha sido un polista sobresaliente. Alcanzó los 10 goles de handicap y ganó tres Abiertos Argentinos de Palermo con el club Santa Ana.
El presidente de la AAP recibió a Revista Pilar City & Countries en su oficina del country. Sobre el torneo, su gestión al frente de la AAP y su historia personal, por todos los ángulos vinculada a los tacos y caballos, abunda en un diálogo en el que recorre el pasado, presente y futuro del deporte.

El Abierto y la Asociación
Haciendo un poco de historia, Dorignac cuenta que el Abierto de Tortugas es organizado por el club y que la copa “Emilio de Anchorena” es potestad de la Asociación Argentina de Polo. Esta se juega desde 1907, pero en 1930 la asociación se la dio al Tortugas para que se la adjudique al equipo campeón del Abierto. Es un torneo único en el mundo en cuanto al handicap de sus equipos participantes, con 34 de promedio.

Revista Pilar City & Countries -¿En que momento pasó Tortugas a formar parte de la Triple Corona?
Francisco Dorignac -
Fue cuando se unificó Indios con Tortugas y con Horacio Heguy quedamos en hacer un solo campeonato. Tortugas, Hurlingham y el Abierto de Palermo quedaron como las tres copas más importantes. Y los que quedan afuera de la clasificación para el Abierto de Palermo juegan la Copa Cámara de Diputados.

PC&C: -¿Cuáles son las novedades para el Abierto de Palermo?
FD:
-Inauguraremos vestuarios para los jugadores con duchas, sala de masajes y sauna. Además ya se han instalado 1150 butacas numeradas en la cancha 2. En cuanto a lo deportivo, además de los mejores del país, para el próximo Abierto se ha clasificado un equipo compuesto por tres ingleses y un chileno. Jugar en Palermo es lo máximo a lo que un polista de cualquier parte del mundo puede aspirar.

PC&C: -¿Qué destaca de la anterior gestión de la Asociación?
FD:
-El anterior presidente, Gonzalo Tanoira, mudó las oficinas de la AAP, de Hipólito Yrigoyen 636 a Palermo, lo que realmente fue un acierto. Otra medida importante que se ha tomado fue firmar con el Ejército Argentino un convenio para que a requerimiento de la Asociación se realicen inspecciones en los caballos de polo. Esto, con el fin de prevenir la anemia, una enfermedad contagiosa que esta más esparcida en el interior del país, pero que está llegando a Buenos Aires.

PC&C: -¿Cómo se instaló la sede Pilar de la AAP?
FD:
-La sede de Pilar, que tiene nueve canchas, se compró a la familia Pando con la recaudación de dos partidos de la Copa de las Américas que se jugaron en Palermo en el año 1966. Esta copa fue lo más importante que jugó la Argentina a nivel internacional pero es difícil que se vuelva a jugar, porque los torneos que organiza la Federación Internacional de Polo son de otro nivel y con otras limitaciones.
Pilar es una zona elogiable, no como las canchas de Palermo, que se construyeron sobre una zona inundable y hubo que levantar un metro el terreno.

El jugador
PC&C: -¿Cómo recuerda sus comienzos?
FD:
-Empecé a competir en los intercolegiales, épocas en que todo era a pulmón. Traíamos con un amigo caballos a tiro desde Monte Grande y se quedaban en Tortugas hasta que terminaba la copa, no fue nada fácil.

PC&C: -¿Las cosas eran muy diferentes al polo de la actualidad?
FD:
-Sí, absolutamente. Ahora los jugadores tienen todas las comodidades; en nuestra época, nos poníamos las rodilleras sentados en el pasto y por todo confort nos daban una toallita. En cuanto a lo deportivo, era un juego mucho más clásico y sobrio, sin tanto malabarismo de bocha.

PC&C: -Para terminar: Cómo era antes un día de la final de Palermo
FD:
-Era un día completamente distinto a cualquier otro. Durante la semana anterior nos quedábamos aquí, en Tortugas, jugando al golf o haciendo cosas para distraernos porque nos poníamos nerviosos. Santa Ana con Coronel Suárez fue un clásico durante dos décadas, con una división de tribunas increíble: se estaba a favor de Santa Ana o se estaba en contra.

 


 


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