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Verónica
Varano, simple y perfecta
Sangre
italiana, puntualidad inglesa y, sobre todo,
belleza y simpatía bien argentina: así
recibió Verónica Varano a Revista Pilar
City & Countries, en una amena
charla en Pilar Golf en la que la modelo,
actriz y conductora hizo gala del rol que
más ama y disfruta, el de madre.
Verónica tiene tres hijos, de 10, 7 y 5
años (los más grandes son varones), vive
en el club de campo Tortugas y conduce
"De 6 a 7", todas las tardes por
Canal 9. Activa por demás, su carrera
comenzó casi al mismo tiempo que su vida:
-Hice
todo lo imaginado -asegura- desde que era un
bebé: mi primer comercial lo grabé cuando
tenía apenas 3 meses de vida... También
tuve un papel en "La Mary" -el
clásico film de Daniel Tinayre-, a los 5
años. Fui modelo hasta los 18 o 19, para
entrar después al mundo de la TV, donde
permanezco hasta hoy en día.
Entre otros programas, la hoy conductora del
programa de cable "Mi Bebé"
actuó en "Grande, Pá",
"Hola Papi" y "Mi
cuñado", y estuvo al frente de
"Sábados en Familia",
"Chicas Express" y el actual
"De 6 a 7", además de su producto
más apreciado, "Mi bebé", en el
cable.
Revista
Pilar City & Countries -¿A qué se
debió el cambio de rol, de actriz a
conductora?
Verónica Varano -Básicamente, en
los últimos años me dediqué a la
conducción por una cuestión de tiempo: el
hacer tiras consume muchas horas diarias, ya
que se graba todos los días incluyendo los
sábados. Así fue como de la maternidad y
mi gusto por la conducción nació "Mi
bebé".
Pilar
C&C -¿Y con qué te quedás de todo
lo que has hecho?
V.V. -Entre los roles de modelo,
actriz y conductora no me quedo con ninguno
en especial. Del modelaje me encanta la
variedad. Si no me dedico a la actuación es
por una cuestión de tiempo, pero no es una
etapa cerrada ni mucho menos: me gustaría
hacer cine o teatro, cuando mis hijos
crezcan. Y en la conducción puede decirse
que soy 100% yo.
Lejos
de ser una madre que delegue sus
responsabilidades en terceros, Verónica no
ha descuidado jamás sus obligaciones
familiares, convirtiéndose en un excelente
ejemplo de "mujer ideal",
trabajadora, emprendedora y activa. Además,
la mudanza a este rincón de Buenos Aires
-Pilar- llegó como una bocanada de aire
fresco...
-En un principio vivíamos en Tortugas sólo
los fines de semana, pero luego sentimos la
necesidad de respirar ese aire más seguido,
así que nos mudamos. Es como estar en el
campo, me recuerda mucho a mi infancia. Yo
vivía en un barrio de la zona sur y viajaba
mucho a Monte. En Tortugas tengo caballos,
huerta, paseo en bicicleta, me reúno a
tomar mate... En Capital nos tendríamos que
reunir en un pelotero...
Pilar
C&C -¿Cómo es hoy un día de tu vida?
V.V. -En época de clases me levanto muy
temprano, a las 5 y media, porque mis hijos
van a la escuela en Olivos y los llevo yo.
Eso sí: también termino temprano, a las 21
a más tardar. Trabajo todo el día -en el
canal y haciendo fotos, ya que soy la imagen
de varias empresas del país y el exterior-,
pero mi prioridad sin dudas es ser mamá.
Pilar
C&C -¿Y cual es el secreto para no caer
rendida al final del día?
V.V. -Me acuesto muy temprano y
descanso mucho. Hago gimnasia dos veces por
semana, también. La organización es muy
importante, en casa y en el trabajo. No soy
de salir de noche, aunque me encanta. Son
etapas, ahora organizo mis trabajos y
acciones en torno a mis hijos.
Pilar
C&C -Siempre la "familia
unita"...
V.V. -¡Seguro! Soy italiana 100%, nunca
iría en contra de la genética (risas). La
idea de familia "tira" mucho, es
lo que viví desde chica. No conozco otra
realidad, es lo que me inculcaron mis
padres, italianos los dos. En realidad, creo
que soy una mezcla de italiana con madre
judía (se ríe).
En
su adolescencia, Verónica vivió con su
familia durante cuatro años en Brasil. Una
tarde la invitaron a tomarse fotos en la
playa, recomenzando así la carrera que
había hecho en su país desde muy chiquita.
"En Brasil y en España hice mucho
modelaje -recuerda-, y una gran cantidad de
comerciales y tapas de revistas. Además,
gané un premio Clío en Cannes, por un
comercial de ropa interior".
La fructífera carrera de Verónica como
modelo incluye también el haber sido tapa
de publicaciones prestigiosas como Vogue y
Cosmopolitan.
Al volver a la Argentina tomó la carrera de
actriz, en un ascenso constante que le
permitió hacerse de un lugar casi
inamovible en la pantalla chica.
Pilar
C&C -¿Qué pensás que te depara el
futuro?
V.V. -En realidad, no tengo cuentas
pendientes ni proyectos inconclusos:
mientras mis hijos tengan salud está todo
bien. Aunque me gusta estudiar y leer, y
sueño con aprender mandarín, pero creo que
jamás lo aplicaría (risas). También adoro
la música. Es una herencia familiar, yo
aprendí canto lírico y me gustaría
aprender algún instrumento, ya que creo
tener facilidad.
Pilar
C&C -¿Cómo se hace para mantenerse
siempre espléndida y en plenitud?
V.V. -Es una cuestión de energía,
que pasa por dentro. La gente asocia a la
juventud con la felicidad, y es un error. Yo
estoy muy feliz con la edad que tengo, cada
etapa de la vida tiene lo suyo, es cuestión
de encontrarle lo lindo a cada momento.
Pilar
C&C -¿Las mujeres suelen pedirte
consejos cuando te encuentran en algún
lugar?
V.V. -Las mujeres me piden consejos
sobre los bebés y los niños pero es
normal, todas las madres hablan de sus
hijos. Es como estar en una plaza e
intercambiar opiniones con la mamá que
está al lado. Lo cierto es que no hay
reglas fijas, ni un manual para ser madre.
Pilar
C&C -¿Cómo sos con tus hijos?
V.V. -Soy una madre que siempre está
atrás, bien italiana (risas). No les compro
absolutamente todo lo que piden; para
malcriarlos ya está el padre.
Pilar
C&C -¿Y vos, cómo fuiste como hija?
V.V. -Yo soy la hija del medio,
jamás fui malcriada ni caprichosa. Cuando
había pollo, siempre me tocaba la pechuga
(más risas)... las patas eran para el
grande, que usa la fuerza, y el más chico,
que siempre es "pobrecito", así
que nunca tuve lugar para el capricho.
Pilar
C&C -¿Qué es lo mejor y lo peor de ser
mujer?
V.V. -Lo mejor es ser madre, una
verdadera bendición. Me encanta ser mujer,
no le encuentro ningún aspecto negativo.
Hay que querer lo que uno hace, yo a mi
trabajo le pongo mucha fuerza y mucho amor.
Me considero una persona feliz.
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