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Haydée
Burgueño - Empresaria
Retrato
de una mujer exitosa
Dueña de una de las inmobiliarias más
reconocidas, Haydée Burgueño reparte su
tiempo entre su empresa, su familia y las
actividades solidarias. En diálogo con Revista
Pilar City & Countries habla del
largo trayecto que ha tenido que transitar
para consolidarse como una mujer exitosa.
Mientras
muchas mujeres de su época proyectaron su
vida en función de su familia y de las
tareas hogareñas, ella se animó a más.
Venciendo los prejuicios de una sociedad que
hace algunos años todavía se resistía a
ver con buenos ojos el trabajo femenino,
Haydée Burgueño comenzó a transitar un
camino de constante ascenso que la llevó a
ser una de las empresarias más exitosas y
respetadas de la ciudad.
Su amplia sonrisa, que asoma como una marca
registrada, no desaparece ni siquiera cuando
las obligaciones y el ajetreo diario no le
dan un segundo de tregua. Atiende a sus
clientes, contesta el teléfono, y ordena
los papeles de la inmobiliaria que tal vez
ni vislumbraba cuando ejercía la docencia
entre libros de abogacía, vocación que
abandonó cuando nació la primera de sus
tres hijos.
Criada en el seno de una familia tradicional
de Pilar, aprendió que el amor por el
trabajo no era patrimonio exclusivo del sexo
masculino. "Mi mamá tenía comercio
avícola y cuando dejó eso comenzó a
administrar propiedades, pero siempre fue
una mujer que estuvo haciendo inversiones y
yo la vi hasta su último día así",
confía Haydée Burgueño a Revista Pilar
City & Countries despejando
cualquier duda acerca del origen de su
espíritu emprendedor.
Pero aquellas trabas que no antepuso su
familia tuvo que sortearlas cuando se
enfrentó a una sociedad que no terminaba de
aceptar que las mujeres empezaran a competir
a la par de los hombres. "Antes, cuando
yo estaba al frente de la agencia de motos o
de autos, y quería tasar, el que me traía
a tasar me miraba como diciendo: ¡¿qué
puede entender usted?", recuerda entre
risas.
Posiblemente, aquellos clientes desconfiados
no se imaginaban que aquella señora
fundaría junto con una socia una de las
empresas de bienes raíces más reconocidas
de la zona norte.
"En el 90 hicimos el curso de
martillero y a mediados del 91 ya con todo
en orden, porque no queríamos abrir sin
tener todos los papeles en regla y estar
recibidas, lo hicimos; empezamos a trabajar,
a buscar mercadería desde enero del 91, y
el 1º de junio abrimos directamente la
primera oficina", rememora.
Actualmente, a la sede original del centro
de Pilar (frente al ACA) se suma la de
Office Park impulsada y llevada adelante por
sus hijos, y está en proyecto una
expansión hacia Capital Federal.
Las
mujeres al frente
Por su vasta experiencia laboral fue
testigo del paulatino pero constante ingreso
de las mujeres en el mundo del trabajo, pero
si bien afirma que ha notado un cambio
bastante importante respecto de su
generación con la de sus hijos, en lo que
se refiere a igualdad de oportunidades aún
se mantiene un poco escéptica: "yo veo
difícil que los puestos gerenciales de las
empresas se los den a mujeres, lo veo
todavía como una asignatura
pendiente".
No son pocas las veces que a lo largo de su
vida Haydée vivió en carne propia esta
falta de confianza, "te encontrás con
piedras en el camino, en realidad nadie te
dice que porque sos mujer vas a tener tal o
cual inconveniente, pero gente con la que
has trabajado desde siempre, que has ayudado
a crecer, por ahí te reemplaza por un
hombre o te hace acompañar por un varón en
emprendimientos grandes".
Tratando de encontrarle el por qué a esta
desigualdad que definitivamente no va a tono
con el siglo XXI, Haydée Burgueño arriesga
una explicación: "yo creo que hay
sociedades que son más abiertas que la
nuestra, en la nuestra el varón tiene una
formación donde la mujer se quedaba en la
casa. Hace pocas generaciones atrás la
mujer ni siquiera trabajaba y no votaba,
votaba el hombre; no pasaron tantos años...
entonces eso queda".
Sin embargo, su empuje nunca se ha dejado
quebrantar por las dificultades que le
impuso una sociedad machista, por el
contrario, su optimismo, aflora también en
el momento de analizar las adversidades,
"a la larga reconozco que fue una
suerte el hecho de que mucha gente nos haya
perjudicado (a las mujeres), en realidad no
es malo, es buenísimo, porque si vos
seguís haciendo las cosas bien por más
piedras que te pongan en el camino a la
larga eso te beneficia".
Señalando la sinceridad como su virtud más
importante y la constancia como una de las
grandes aptitudes que tiene el sexo femenino
a la hora de trabajar, Haydée Burgueño
asegura que "las mujeres somos
perseverantes, tal vez mucho más directas.
Nos gusta más el éxito que el poder, el
hombre por ahí aún en las sombras, sin
tanto éxito, lo que busca es el poder, la
mujer cuando inicia algo lo inicia pensando
en que sea una actividad exitosa".
Una
mujer feliz
Llevar adelante una casa y criar a tres
hijos tampoco fue excusa para que Haydée
Burgueño interrumpiera su actividad
laboral, por el contrario asegura que sus
tres chicos fueron y siguen siendo una gran
ayuda. Sin embargo hay cuatro motivos por
los cuales ahora está dispuesta a resignar
todo lo que haga falta.
"Tengo
4 nietas soñadas a las cuales sí les
quiero dedicar un poquito más de tiempo,
así que como la estructura de la
inmobiliaria funciona y funciona bien y la
gente que nos acompaña es gente que está
capacitada, yo ya no tengo que estar todo el
tiempo y todo el día".
Quizás por los logros obtenidos, o por la
seguridad que le da el hecho de que sus
hijos hayan tomado la posta de su empresa
"para hacerla crecer hacia donde yo
quería", Haydée Burgueño reconoce
estar transitando una etapa de tranquilidad.
"Estoy bastante satisfecha con todo lo
obtenido, con la familia que tengo, por
suerte tengo una excelente relación con mi
hermana y mis sobrinos, con mis hijos, con
mi marido", destaca, garantizando que
"para lograr esto uno tiene que irse
suavizando y ser tolerante, tratar de
comprender que no todos pensamos igual,
aceptar lo que piensa el otro".
Ha intentado lo que algunas mujeres de su
generación anhelan: escapar a los
prejuicios y lanzarse al voraz mundo de los
negocios. Ha obtenido lo que pocas: un
indiscutido reconocimiento y una sólida
familia. Inquieta, emprendedora, responsable
y feliz, Haydée Burgueño ostenta saber lo
que casi nadie: el secreto del éxito.
Espíritu
solidario
"Siempre me pareció que hay que
devolverle algo a la sociedad, que hay que
hacer un esfuercito para que otro
tenga". Y de esta manera, Haydée
Burgueño quitándole tiempo al descanso fue
desarrollando otra importante y también
prolífera vocación solidaria.
"Yo no tengo prácticamente horas de
ocio, es como que me siento mal si estoy
mucho tiempo sin hacer nada", aclara,
como si hiciera falta.
Actualmente es parte de dos fundaciones que
colaboran con la sociedad. Por un lado,
Amigos del Pilar, donde entre otras
actividades, se ideó la muestra de
arquitectura y decoración Estilo Pilar que
continúa realizándose todos los años. A
su vez, forma parte de la Fundación por
Pilar, cuya meta es ayudar a Pilar y a las
autoridades a conseguir un desarrollo más
armónico en el distrito. "En una por
un motivo y en otra por otro entré en estas
dos asociaciones que por suerte están bien
dirigidas y están haciendo muy buen
trabajo", sintetiza.
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