Revista Pilar C&C

04/09/06

 

Campo Grande
Naturalmente Country

El country club Campo Grande, en muchos aspectos, cumple holgadamente con las reglas de características que posee la mayoría de las urbanizaciones cerradas de su estilo; viviendas de clase, amplia gama de servicios e infraestructura, espacios comunes, seguridad...
No obstante, este emprendimiento ubicado en el corazón de la localidad pilarense de Villa Rosa -rodeado de countries y barrios privados- es absolutamente único en su especie.

Sucede que, tal como indica su nombre, el club está estrechamente relacionado con la realidad que se vive dentro del mismo; una realidad que -como en todo campo- respira naturaleza y lleva a sus habitantes a convivir en armonía con ella... pero sin descuidar las comodidades buscadas a la hora de elegir un barrio cerrado para radicarse.
Es que Campo Grande es dueño de un ecosistema natural inédito en la zona gracias a la ventaja de contar con un curso de agua límpido que atraviesa sus terrenos. Se trata del arroyo Burgueño, que con una correcta preservación que se le ha otorgado a través de los años, resulta un atractivo ineludible para cientos de especies de aves, peces, reptiles y mamíferos acuáticos; conformando en su entorno una verdadera reserva natural dentro del country.

Tanto es así, que en el club existe un extenso sector de verde que para la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires se considera área natural protegida. Esta franja verde de 70 metros de radio -tomando el Burgueño como punto de referencia- es el lugar elegido por animales y plantas autóctonas para desarrollarse en total libertad.

Así, el vecino puede recorrer las orillas del arroyo –sin molestar al ecosistema- y observar a las nutrias nadando libremente, los martín pescador alimentándose o los teros anidando. Si bien no se trata de una norma explícita, es una regla tácita que los habitantes del club respetan y hacen respetar a los visitantes: la naturaleza forma parte del lugar, por lo que, ademas de ser aceptada, debe ser rigurosamente preservada.

Sin embargo, este sector, retirado de la zona de viviendas, no está ajeno a las actividades de los habitantes de Campo Grande. Una alternativa distinta al común de las opciones que ofrecen otros clubes de campo para sus propietarios es el corredor aeróbico. Se trata de un camino que precisamente bordea el Burgueño y que los residentes utilizan para sus caminatas y otras actividades físicas, teniendo como marco el correr del agua y el canto de las aves. Un lugar, en definitiva, donde se puede pasar un buen momento en contacto permanente con el entorno natural.

De todas maneras, no es sólo ese sitio del club el apropiado para tomar contacto con la naturaleza. En prácticamente la totalidad del emprendimiento es habitual encontrar liebres corriendo por las mismas calles utilizadas por los vehículos para transitar, así como observar en el suelo lechuzas custodiando sus cuevas o teros construyendo sus nidos.
En sintonía con el aire campestre que inspira, en Campo Grande se puede pasear disfrutando de frondosas arboledas, que nutren al club de álamos, robles y pinos entre otras especies. También, estratégicamente se han dejado varias calles internas sin pavimentar y con gramilla, al estilo de las antiguas estancias, lo que favorece el particular estilo que se le intenta dar al country.

“Campo Grande es un lugar ideal para tomar contacto con el verde, estar tranquilo y no sentirse comprimido por los ladrillos, porque ésa es la intención del club de campo”, expresó a Revista Pilar City & Countries Roberto Alí, titular de Alí Broker, la firma de bienes raíces comercializadora del emprendimiento, quien además aclara: “No se van a encontrar con una reserva ecológica, aunque hay una considerable variedad de flora y fauna”.
De hecho, esta es una de las ventajas que posee Campo Grande a la hora de atraer potenciales propietarios; porque no en todos los emprendimientos se puede vivir lo natural tan de cerca.

Espacios comunes
En sintonía con la filosofía de Campo Grande, el 54 por ciento de las 80 hectáreas que posee la urbanización están destinadas a espacios comunes y, en la mayoría, a espacios verdes.
Para tener una idea, sólo el campo de golf, que posee 9 hoyos, está diseñado sobre un área silvestre de 24 hectáreas y posee seis lagunas artificiales que son utilizadas por varias especies de aves acuáticas. Además, el circuito está amalgamado perfectamente con el arroyo y la zona natural.

Si se lo compara con el espacio destinado a los espacios comunes edificados, lo reservado para la naturaleza es decididamente un sector de privilegio.
El Club House de Campo Grande, que se está terminando de erigir, contará con 500 metros cuadrados de superficie y en él funcionarán un gimnasio, un salón de encuentros, un restaurante y dos piletas, entre otros servicios.
El importante espacio destinado a sectores compartidos se completa con la presencia de canchas de vóley, fútbol, tenis y hóckey sobre césped, donde los habitantes del club hallan una respuesta total a sus necesidades de esparcimiento no sólo los fines de semana.
“Además, el club utiliza sus instalaciones deportivas para brindarles una opción de entretenimiento a los más chicos a través de colonias de verano en las que practican fútbol y tenis; también se está comenzado a organizar actividades culturales y artísticas”, detalló Alí.
Por estas características, el desarrollador comercial de Campo Grande considera que el perfil de cliente que se lleva bien con este estilo de emprendimiento se enmarca dentro del target ABC1, pero buscando “algo familiar; con todos los servicios pero sin ostentaciones”.

Tierras con historia
Rodeada de forestación añosa, la parcela en la que se emplazó Campo Grande fue adquirida en el año 1928 por dos familias bonaerenses, Ferrari y Casanova, que en sus orígenes pensaron al lugar como una estancia.
Con el correr de los años, los herederos de los propietarios originales decidieron convertir al predio en un emprendimiento privado, pero respetando en el mayor de los porcentajes las cualidades originales del lugar, en particular la presencia ominpresente de la naturaleza.

Así, cuando comenzaba la década del ’90, fueron delineados 350 lotes en los 80.000 metros cuadrados; se los dotó de servicios y comenzó la etapa de comercialización.
Todo el emprendimiento fue diseñado por los propietarios de las tierras, que impregnaron el lugar de su huella personal.

Efectivamente, al ingresar al country por la entrada que da a la ruta 25 puede observarse la casona de la primera familia, que data de 1928 y está en perfecto estado de conservación. Allí funciona actualmente el house, pero al terminar la nueva construcción éste servirá como espacio de encuentro cultural.
El desarrollo inmobiliario del emprendimiento se organizó en dos etapas. La primera comenzó en el ’92 y culminó con la comercialización del 50 por ciento de los lotes, según detalló Alí. La segunda, precisó el inmobiliario, “la iniciamos hace tres años y medio y esperamos terminar con la venta todos los lotes este año”. Actualmente, hay más de 200 terrenos con dueño y más de 160 casas.

La venta se vio beneficiada por una obra que dotó al club de una cualidad muy buscada por quienes buscan mudarse a una urbanización privada: accesibilidad. La habilitación de una entrada al Kilómetro 45 de la Panamericana permitió optimizar el ingreso al predio e incrementar su seguridad: “La entrada al club está a 15 cuadras de la Panamericana, por un camino que a un lado linda con Campo Chico y en el otro con Los Lagartos y La Lomada, por lo que la seguridad de cada uno de estos emprendimientos se combina con la propia y así ese camino está fuertemente custodiado”, remarcó Alí. Justamente, este recorrido cuenta con una guardia móvil durante las 24 horas, mediante un acuerdo de todos los countries.

Con grandes expectativas para el año que vendrá en cuanto a comercialización, y con proyectos de expansión en infraestructura, Campo Grande se erige en Pilar como una alternativa para los que disfrutan de la vida bien cerca de la naturaleza, pero también con todas las comodidades y seguridad que puede brindar una urbanización cerrada de alta gama.

Ficha Técnica
Ubicación: Panamericana Km. 45 - Pilar
Superficie total: 80 hectáreas
Cantidad de Lotes: 350
Lotes comercializados: 200
Casas: 160
Viviendas permanentes: 140
Lotes en construcción: 54
Superficie por lote: de 800 a 2.100 m2
Valor del lote: entre 45.000 y 110.000 dólares
Deportes: dos canchas de vóley, cinco de tenis, cancha de golf de 9 hoyos, cancha de fútbol y hóckey sobre césped, piletas.
Expensas: 400 pesos en promedio.

 

 


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