Revista Pilar City & Countries

01/10/06

 

 

Entrevista a Valeria Mazza, madrina del Hospital Austral
“La solidaridad es la manera de hacer que las cosas cambien”

Tan bella como comprometida con la comunidad, Valeria Mazza aceptó ser madrina del Hospital Universitario Austral. Encabezó la campaña para recolectar los fondos que permitieron la inauguración del quinto piso del Hospital, destinado a alta complejidad pediátrica. Con los pies en la tierra y las ideas claras, Valeria explica sus razones para colaborar y muestra con su propio ejemplo que no se debe mirar hacia otro lado a la hora de ayudar.

El mundo en el que se mueve cotidianamente Valeria Mazza es aquel que toda mujer –y, con algunos ajustes obvios, todo hombre también- concebiría como “el” ideal de vida. A los 20 años, ya desfilaba para Gianni Versace en Milán. Seis años después -tras una intesa carrera- también se la vió paseando su figura con sorprendente soltura por los escenarios del célebre festival de San Remo, como exitosa conductora.

Sus comienzos fueron un verdadero cuento de princesas. Pese a que su mamá (una de las personas más influyentes en su vida) la impulsaba a estudiar danza, ella prefirió la natación y se destacó en su ciudad de crianza, Paraná, en la provincia de Entre Ríos.

La insistencia de su primer novio y el metro 76 que había desarrollado a la corta edad de 13 años la convencieron de participar, como un juego más que nada, en un desfile en su ciudad. Dio la casualidad que allí estaba para verla nada menos que Roberto Giordano y, apenas la descubrió, no dudó y la llevó a su ciclo televisivo “Video Moda.”

Apenas terminó la secundaria, cuando aún quería estudiar magisterio, viajó a Buenos Aires convocada por Pancho Dotto para dar una prueba. El resto es historia conocida.

Los desfiles internacionales, convocatorias para campañas publicitarias de las empresas más prestigiosas del mundo, la conducción de televisión en España, Italia y Argentina, su propia línea de cosmética... En síntesis, el sueño que cualquier mujer de 34 años como ella (nació el 17 de febrero de 1972 en Rosario, Santa Fe), compraría a ojos cerrados si pudiera.

Pero tal vez sus orígenes de chica del interior le inculcaron determinados valores, fundamentales para no perderse en un mundo tan sinuoso como el de las pasarelas. Así, también pudo formar y sostener una familia ejemplar, con su marido Alejandro Gravier (están juntos hace 16 años) y sus hijos Balthazar, Tiziano y Benicio.

Será por eso que, además de excepcionales cualidades profesionales que no valdría la pena enumerar de tan evidentes, Valeria cuenta con una virtud mucho más loable, que sólo ostentan los grandes de verdad: la de haber llegado tan alto y no perder la perspectiva para mirar hacia el suelo. Su mundo de hadas nunca alejó su vista de la cruda realidad social, que si bien no la toca de cerca, sabe que existe y quiere cambiarla.

Valeria repite siempre que los dos personajes de la Historia a quienes más admira son la Madre Teresa de Calcuta y Mahatma Ghandi. Y de ambos rescata un sentimiento primordial: la solidaridad.

Según sus propios amigos, Valeria piensa más en los demás que en ella misma y por esa razón tiene un fuerte compromiso con la comunidad a través de distintas vías.

Entre otras ONG, forma parte de la Fundación Kennedy, que ayuda a los discapacitados físicos y psíquicos; es madrina de la Nueva Organización de Olimpíadas Especiales (NOEA), que organiza competencias deportivas para chicos y jóvenes con capacidades mentales diferentes. Más recientemente, aceptó ser madrina del Hospital Universitario Austral, de Pilar.

En ese contexto, el pasado 8 de septiembre visitó nuestra ciudad, momento en el que se produjo esta entrevista con Revista Pilar City & Countries. Tras un largo período de trabajo para recolectar fondos, Mazza inauguró junto a los directivos de tan prestigiosa institución el quinto piso del Austral para atención pediátrica. Un logro más de una mujer que parece vivir una vida de ensueño, pero que –a diferencia de muchas fábulas protagonizadas por personalidades de carne y hueso- está bien conectada con la realidad.

Revista Pilar City & Countries: -¿Qué sensaciones te genera esta inauguración de la que sos parte importante?

Valeria Mazza: -Finalmente, logramos terminar el quinto piso del Hospital Austral. Estoy contentísima, porque hace un año y medio que estamos trabajando en este proyecto y hoy, gracias a la donación de muchos pacientes, amigos, empresas y mucha gente, se hizo posible y podemos celebrar esta inauguración. Es un placer enorme, porque uno aprende a conocer realidades que no todos los días ve cuando está arriba de la pasarela. Me sirve para aprender más del ser humano, para saber qué es lo que quiero y cómo quiero educar a mis hijos.

P C&C:-¿Por qué esa tendencia recurrente a ayudar a los demás en tu vida?

VM:-Yo creo que la esencia del ser humano en general lo lleva a ser generoso y solidario. Pero una, que tiene un trabajo que le permite ser figura pública, sabe que tiene la posibilidad de usar ese lugar para hacer el bien a los demás. Y como yo hay muchísimos; después está la decisión de cada uno para ponerlo en práctica. Por mi parte, desde los 13 años estoy colaborando con las Olimpíadas Especiales. En ese momento fue una inquietud personal y tal vez un poco inculcado por mi madre, pero desde entonces trato siempre de apoyar y de ayudar cuando se me necesita. En el caso de los madrinazgos, siempre que me ofrecen un cargo así me es muy difícil aceptar porque es una gran responsabilidad, y por eso muchas veces dije que no porque en realidad no me podía hacer cargo de semejante cosa. Pero esta vez, por varios motivos, decidí aceptar y aquí estoy, tratando de asumirlo con la mayor responsabilidad y el mayor compromiso que pueda poner de mí.

P C&C: -¿Creés que sos un caso especial en el ambiente de las modelos?

VM: -No, para nada. Modelo, no modelo, yo hablo del ser humano en general, no importa el trabajo que uno haga. Yo nunca me puse a pensar por qué ayudo si soy modelo, todos podemos ayudar sin importar lo que hacemos. Las modelos empiezan muy chicas, a esa edad no tenés mucha conciencia social; pero lo importante es que en algún momento se enciende esa lucecita dentro de uno y se empiezan a hacer cosas. La solidaridad es un valor que hay que difundir y es, para mí, la manera de hacer que las cosas cambien. Es trabajar sumando, participando y haciendo que los demás participen.

P C&C-¿Cómo te sumaste al proyecto de madrinazgo del Austral?

VM: -Todo empezó con el doctor Manuel Rivarola, que es el pediatra de mis niños; el me convocó al proyecto. Mi rol como madrina empezó hace un año y medio, cuando me sumé a la campaña de recolección de fondos. Así que me senté a levantar el teléfono y hablar con amigos, empresas y mucha gente para que se sumaran en este proyecto. Al principio, intentamos que sean empresas de Pilar por la simple razón de que es en Pilar y que va a beneficiar a la gente de Pilar... es un hospital de Pilar, la gente lo hace suyo, entonces era buena la idea que colabore la gente de acá. Después, en segundo término, se buscaron también empresas a nivel nacional. Y hay muchas más personas que nos van a ayudar, porque esto sigue, queremos extender el proyecto y para eso hacen falta muchísimas más donaciones.

P C&C: -¿Costó conseguir donaciones?

VM: -En general, el pueblo argentino es muy solidario, pero a veces cuesta convencer o conseguir las grandes donaciones, que son las que hacen el cambio. Tuve gratas sorpresas y otras no tanto, pero lo importantes es sumar y hay mucha gente que sí ayudó.

P C&C: -A través de un trabajo solidario, el Austral recibe a chicos de Pilar muy carenciados. ¿Tomaste contacto por medio del Hospital con la pobreza que hay en nuestro distrito?

VM: -Sí, conocí bastante cuando me acerqué al Hospital. Es ingrato sorprenderse con estas cosas porque cuando piensa en Pilar piensa en un crecimiento impresionante, en los barrios privados y el estilo de vida de una clase social pudiente. Sin embargo, Pilar es una de las zonas más necesitadas donde hay muchas necesidades en educación y salud. Por eso, estamos tratando que la gente que puede se solidarice, porque ellos también usan el Hospital.

Una de las cosas que más me agrada es la unidad pediátrica móvil, que va donde la gente está. Llega hasta la gente que tal vez nunca ha visto antes un doctor, les hace su historia clínica y los trae hasta el Hospital cuando es necesario, o los deriva. Yo siempre digo que el cambio no es emparchar, sino un trabajo de hormiga que, de a uno, va cambiando el todo. Y a eso tenemos que apuntar desde el Hospital.

P C&C: -¿Te ofrecieron alguna vez trabajar en política?

VM: -Jamás me ofrecieron participar en política y jamás lo aceptaría. Lo repito siempre: todos podemos hacer algo desde el lugar que ocupamos. La decisión de empezar a hacer y saber cómo hacerlo está en nosotros, pero siempre desde el lugar que a uno le toca; no soy partidaria de andar buscando espacios que no me corresponden.

P C&C:-¿Cómo sigue la ayuda solidaria para el Austral?

VM:-En noviembre, vamos a organizar una comida a beneficio del hospital, en la que se va a rematar el vestido de Benito Fernández que me obsequió por haber participado de su desfile. También se va a subastar un marco que Juan Carlos Pallarols donó para el hospital. En ese evento esperamos poder contar con muchas más caras famosas, muchas modelos y gente de la comunidad de Pilar.

Queremos que sea algo muy positivo para el Hospital, queremos que sea en grande.

 

Copyright 2006 Webpilar.com / 02322-433751 / 631115 - info@webpilar.com