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Eleonora Cole
Yendo de la casa a la tele
Simpática, responsable, divertida,
trabajadora... todos estos adjetivos le
cuadran a la perfección a Eleonora Cole,
incipiente figura televisiva que combina las
cámaras con la vida familiar. En su casa de
Pilar, la panelista de Acoso Textual (lunes
a viernes a las 17, por América) dio fe de
que es posible ser ama de casa y no
desesperarse en el intento...
Durante
más de cuatro años acompañó a Raúl Portal en
su cruzada por los derechos de los animales
en general y de los perros en particular, en
ese éxito todavía vigente que es El Portal
de las Mascotas. A pura simpatía y
espontaneidad, Eleonora Cole fue haciéndose
un lugar en la pantalla chica, para ser hoy
panelista de Acoso Textual, uno de los
programas más exitosos de la tarde conducido
por Horacio Cabak. Radicada en Pilar desde
hace 7 años, Eleonora recibió a Revista
Pilar C&C, en una charla que la mostró
como un claro modelo de mujer moderna.
A los 32 años, casada y con tres hijos, la
chica criada en Belgrano que tarde a tarde
interroga a un invitado distinto junto a
otras siete mujeres reconoce que su llegada
a la TV fue una cuestión de impulso: “empecé
trabajando en la producción del programa de
Silvina Chediek en Canal (á), y también hice
prensa y RRPP. Pero un día, durante un
evento de la fundación del Padre Mario, me
encontré casualmente con Raúl Portal, nos
saludamos y ahí mismo me propuso trabajo”.
Un
simple “sí” derivó en un casting en apenas
24 horas, por lo que al día siguiente
Eleonora, también analista de sistemas (“no
sé bien para qué”, se pregunta hoy con
humor), se había convertido en la
acompañante de Portal en El Portal de las
Mascotas y ¡Upa el ánimo!.
Sin embargo, las cámaras no le resultaban
del todo ajenas: su abuelo fue interventor
de Canal 13 y durante diez años gerente
comercial del viejo Teleonce. Además, su
madre fue RRPP del 13 durante una década,
por lo que asegura: “desde que tengo memoria
estoy en los pasillos de algún canal”.
Revista Pilar City & Countries -¿Cómo fue
comenzar en la televisión de una manera tan
veloz?
Eleonora Cole –Menos complicado de lo
que esperaba. Para empezar, en tele me ayudó
mucho entrar en dos programas de tipo
familiar. Aunque reconozco que fui muy
impulsiva: cuando me lo propusieron dije
“bueno”, sin saber siquiera para qué tipo de
programa me estaban ofreciendo participar
(risas). Recuerdo que no me gustaban mucho
las mascotas -ahora las adoro- y el primer
día me “bautizaron” colgándome una boa del
cuello...
P C&C -¿La llegada a Acoso Textual tuvo
características parecidas?
EC –Nooo, para nada, el casting fue
muy fuerte: atravesamos varias
preselecciones hasta que eligieron a las
ocho panelistas definitivas.
P
C&C -¿Eso favoreció la interacción entre
ustedes? Son ocho mujeres trabajando en el
mismo lugar...
EC – Es probable. En Acoso Textual
nos reímos mucho, es un ambiente divertido.
Todas somos diferentes, algunas directamente
opuestas, pero nos respetamos. Hay mucha
interacción, también con Horacio (Cabak, el
moderador). Es más, a veces nos olvidamos de
que hay cámaras, por lo que desde la
producción tienen que decirnos “chicas,
paren la mano, son las 5 de la tarde”
(risas).
Sin tratarse necesariamente de un
estereotipo deliberado, Eleonora muestra en
Acoso Textual un perfil de madre
responsable, dedicada a su hogar pero
también a su trabajo. Casi no pasa un día
sin que se refiera a la maternidad, o a
relatar alguna experiencia vivida con sus
hijos (Bautista, Jazmín y Helenita). Junto a
su marido –empresario-, la pareja fue hace
siete años una de las tantas que eligió a
Pilar como su lugar en el mundo:
“En ese momento estaba embarazada de mi
primer hijo, Bautista, y fue un cambio muy
grande porque siempre viví en Belgrano, en
un departamento. Mi marido es más
“campestre” en ese sentido. Además, cuando
vinimos (al country donde hoy habita) había
muy pocas casas. Al principio me costó:
estaba recién parida, sin mi mamá al lado,
me parecía estar lejos de todo -risas-, ¡me
iba todos los días para el centro!“, cuenta
Eleonora.
P
C&C –A esta altura, ¿volverías a vivir en
Buenos Aires?
EC –La verdad es que me costaría
volver a vivir en un departamento, ya me
acostumbré a los espacios verdes. Viviendo
en Pilar son muchas las cosas que ganás sin
darte cuenta: hay menos estrés, los chicos
son felices, la pasan bárbaro. Como madre,
te sentís mejor y más tranquila. Juegan con
los vecinos, pasean en bici... es distinto.
Más que como “vida country”, yo lo veo como
los viejos barrios, pero con más seguridad.
P C&C –Entonces, a la ciudad nunca más...
EC - Ojo, también voy con los chicos
al centro, me gusta que tengan contacto con
la ciudad. Pienso que los chicos en la
ciudad se “avivan” más, sobre todo en lo que
es la calle, los semáforos, los transportes
y demás. Amo a Pilar, pero también necesito
ir al centro. Si bien voy todos los días por
mi trabajo, vamos mucho de visita, porque
todos nuestros familiares están allá.
Además, a veces después del programa salimos
con mis compañeras de Acoso Textual por
Palermo Viejo, que me encanta.
P C&C –¿Qué hacés en tus ratos libres?
EC – Hago Pilates® y también me
encanta el tenis, pero no encuentro el
momento, ya que llevo a los chicos a todos
lados. Con mi marido salimos mucho a comer,
la gastronomía Pilar es excelente, realmente
se encuentra lo que uno quiere.
El trabajo televisivo consume muchas horas
en la vida de Eleonora Cole: Acoso textual
comenzó siendo grabado –dos veces por semana
de 9 a 20:30- para pasar a la emisión en
vivo de mitad de año. Aunque parece ser que
la carga horaria no significa impedimento
alguno para complacer a su familia:
“Disfruto mucho de ser madre –asegura-.
Llego todos los días a las 19, ‘quemada’,
pero igual juego con ellos a la casita
robada, armamos cosas con los bloques,
luchamos todos en la cama, cantamos con un
‘cepillo-micrófono’ (risas)... Soy muy niña
en ese sentido, mi marido llega y no lo
puede creer...” relata con frescura.
P C&C –¿Con la fama, cómo te llevás?
EC –La verdad es que todavía me choca
y me parece raro que me reconozcan o me
saluden por la calle. Cuando estoy en el
estudio no me pongo a pensar en la cantidad
de gente que me ve a diario: ¡6 puntos de
rating son 600 mil personas! Durante el
programa me olvido de eso y me parece raro
que sepan lo que dije, primero me pregunto
“¿Cómo sabe?” (risas).
P C&C –¿Y con el periodismo de espectáculos?
¿Sentís temor por alguna posible invasión a
tu vida privada?
EC –No, no tengo miedo. Llevo una
vida muy tranquila, y estoy convencida de
que los medios entran hasta donde una los
deja pasar. Además, mis amigas no son del
ambiente, aunque tenga buena relación con
mucha gente. Ni siquiera vamos al cine con
mi marido, preferimos el DVD.
P C&C –¿Tenés algún proyecto a futuro, algún
sueño?
EC - Me imagino conduciendo en tele,
algún programa de entretenimientos.
También incursionar en la veta infantil: me
encantaría hacer un programa para chicos.
Además, ahí aprovecharía para cantar, mi
profesión frustrada (risas). Y, por
supuesto, seguir como hasta ahora: llevando
una vida muy tranquila.
Adiós a las mascotas
Aunque todo comenzó en forma
prácticamente casual, la relación entre
Eleonora y El Portal de las mascotas tuvo
lazos muy fuertes, aunque, como dice la
canción, “todo concluye al fin”: el pasado 3
de septiembre la co-conductora dijo adiós,
buscando pasar más tiempo con sus seres
queridos.
Eleonora explicó a Revista
Pilar C&C las razones de su decisión:
“Desde que Acoso Textual es vivo, sólo tenía
libres los sábados. Tomé la decisión de
abandonar el programa y tanto Raúl como su
esposa –Lucía- lo entendieron, aunque nos
haya dolido a todos. Según él, soy la hija
mujer que no tuvo, pero es un ciclo
cumplido, fueron cuatro años y medio... ¡El
domingo 10 fue mi primer fin de semana de
persona normal! (risas)”.
“El domingo es el día de la
familia –continuó-. Lo que se pierde un
domingo, el lunes no se recupera. Eso me lo
enseño Enrique Macaya Márquez cuando vino al
programa. Luego de tantos años trabajando
los domingos, me afirmó que no vale la pena
perderse cosas tan valiosas”. |
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