Se
aviva la polémica
Salom:
"Prohibir fumar en el municipio está
bien en la teoría, pero es muy
difícil"
La
aplicación de una ordenanza que restrinja
el uso del cigarrillo en Pilar es un tema
tan particular sobre el que, pareciera,
ningún funcionario relacionado con la
cuestión puede resistir la tentación de
opinar al respecto. Quien dio su visión al
respecto fue Oscar Salom, secretario de
Calidad de Vida y Medio Ambiente, que se
refirió particularmente a la ordenanza
29/89, que prohíbe el uso del cigarrillo en
las oficinas municipales. Según el
funcionario esa ordenanza "es de
difícil aplicación por las dificultades
que conlleva dejar el cigarrillo".
En
los papeles, al Secretario le
correspondería controlar que en las
oficinas comunales se respete la norma
impulsada por el concejal Miguel Saric
durante su primer mandato, hace 17años. Sin
embargo, en diálogo con WebPilar.com
aseguró que "la ordenanza está bien
hecha en el contexto teórico, pero en la
práctica es algo muy difícil de aplicar y
eso se tenía que haber pensado".
Si
bien sostiene que "es una ordenanza que
está vigente y, por lo tanto, debería
cumplirse", Salom manifestó que
"hoy día se sabe que el cigarrillo es
una adicción como cualquier otra, que
comienza por elección pero después es muy
difícil de dejar, cosa que no se logra de
un día para el otro". Por eso, estimó
que "por más que una ley lo ordene,
que una persona deje el cigarrillo no
depende de eso".
Salom
consideró viable y posiblemente efectiva el
desarrollo de un trabajo "de
hormiga" de cada funcionario en su
propia oficina y con sus propios empleados,
concientizando a su gente e intentando
convencerlos de que vayan descendiendo el
consumo de cigarrillo, para por fin en un
tiempo prudencial lograr erradicar el mismo.
"La mía es una oficina libre de humo,
pero lograr eso llevó su tiempo y mucha
insistencia. Pero yo no estoy para ir
oficina por oficina viendo quién fuma y
quién no para decirle que apague el
cigarrillo", argumentó el titular de
Calidad de Vida.
También
explicó que "yo soy docente y a mis
alumnos trato de hacerles entender siempre
que el cigarrillo, además de contener la
nicotina que es adictiva, tiene más de 4
mil sustancias tóxicas que son consideradas
cancerígenas".
En ese sentido, opinó que el éxito de una
campaña para dejar de fumar radica en
"educar y fomentar la decisión propia
del fumador, porque por obligación no
sirve".
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