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Mark
Lawrie, Director Ejecutivo de la AAG
"Tenemos
que disfrutar la posibilidad de tener
jugadores de nivel internacional"
Una
de las expectativas más grandes que genera
cada año la realización del Abierto de la
República Argentina es la posibilidad de
observar jugando en el país a los mejores
jugadores nacionales y a buena parte de
golfistas extranjeros que participan en el
Challenge Tour Europeo.
El hecho de que el Abierto de la República
forme parte del segundo calendario más
importante del Viejo Continente es un
aliciente, tanto económico como de
prestigio, para muchos jugadores alrededor
del globo.
Sin embargo, una de las metas que se propone
a Asociación Argentina de Golf (AAG) cada
año es superar el nivel y el renombre de
los que se disputarán el título. En ese
sentido, el Director Ejecutivo de la
entidad, Mark Lawrie, aseguró que se estuvo
cerca de tentar la participación de dos
pesos pesados del golf mundial: el danés
Thomas Bjorn (figura del Circuito Europeo) y
el colombiano Camilo Villegas (participante
del circuito PGA de Estados Unidos).
"Tenemos
que disfrutar la posibilidad de tener aquí
jugadores de nivel internacional, porque
realmente los números no nos dan para
invitar a jugadores del nivel de la
PGA", explicó antes de aclarar que las
sumas de las que se habló durante las
gestiones por estos dos golfistas no estaban
al alcance de la organización.
En ese aspecto, destacó que Argentina
cuenta con golfistas como Ángel Cabrera,
Eduardo Romero, Sebastián Fernández y
Julio Zapata, que compiten en el Challenge
Tour Europeo y que ya confirmaron su
presencia en Pilar Golf este fin de semana.
¿Viene
el campeón?
Lawrie también se refirió a la gran
incógnita que rodea al 101º Abierto de la
República: si el actual campeón, el
estadounidense Kevin Stadler, estará o no
presente en el torneo.
"Kevin Stadler está en Australia y
tiene su pasaje a la Argentina para retener
el título, pero si gana en Australia tiene
la posibilidad obtener la Orden de Mérito
en el Challenge Tour, lo que se significará
la posibilidad de entrar a varios
Majors", resaltó el dirigente de la
AAG.
Eso
explica que dependerá de los resultados del
joven golfista en la otra punta del mundo
para que exista la posibilidad de reeditarse
la espectacular definición del año pasado,
en el Jockey Club de San Isidro, entre el
norteamericano y el crédito nacional
Cabrera.
"Hablamos con el propio Kevin y con
Craig (su padre y manager, campeón del
Abierto en 1992) y coincidimos en que no
podíamos meterle presión para que viniera
a la Argentina, en perjuicio de la
posibilidad de dar un salto importantísimo
en su carrera", consideró el Director
Ejecutivo.
No
obstante, en la primera vuelta del certamen
australiano, Kevin no pasó el corte
clasificatorio. Para Lawrie "eso
produce sensaciones encontradas, porque no
queremos que le vaya mal de ninguna manera,
pero a la vez queremos que esté acá para
defender el título".
El año pasado, el menor de la dinastía
Stadler jugó un golf de gran nivel y
terminó la última vuelta cuatro golpes
delante de Cabrera, cuando la había
comenzado un impacto por debajo. Con 21
años, es uno de los ganadores del Abierto
más jóvenes.
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