|
Hallaron
huesos humanos detrás de la Parroquia de Pilar

Finalmente la
hipótesis del Lic. Alberto Susco era cierta: detrás de la
Parroquia Nuestra Señora del Pilar se hallaron los primeros
huesos humanos de un adulto enterrado en lo que fuese el
segundo cementerio de Pilar.
El hallazgo se
logró luego de un mes y medio de minuciosas
excavaciones. Si bien en un principio se habían hallado
pequeños fragmentos de cabeza de fémur, huesos humanos varios
y partes de cráneo, este hallazgo cobra mayor magnitud por los
tamaños de los huesos que no dejan dudas que se trata de
huesos humanos.
"Mi
hipótesis de trabajo es que acá había un cementerio. El sábado
cuando ya me estaba yendo encontré en este pozo de sondeo
huesos más grandes que los que había encontrado ates lo que me
brindó la seguridad de que se trata de huesos humanos de un
adulto", explicó en exclusiva a WebPilar.com el Lic.
Alberto Susco, antropólogo de la Universidad del Salvador y
director del Museo Municipal Alcalde Lorenzo López.
Lo que me
cambió toda la perspectiva de la investigación fue el hallazgo
de este trozo de fémur que por las dimensiones y el formato
pertenecería a un humano adulto. Se trataría de huesos de
peroné, vértebras, fémur y clavícula.
"Lo bueno del
hallazgo es poder mostrarlo, que la gente lo vea y sepa que se
puede trabajar seriamente siguiendo todos los pasos de una
excavación arqueológica de primer nivel", explicó Susco.
El paso
siguiente es la denuncia del hallazgo a Patrimonio de la
Provincia de Buenos Aires a fin de proteger el trabajo y las
piezas encontradas.
Cabe
aclarar que los yacimientos arqueológicos hay que denunciarlos
para que, de esta forma, la autoridad ponga el
yacimiento a cargo del antropólogo que lo descubrió, además de
establecerlo como área protegida.
El
hallazgo de los huesos se produjo a pocos metros de
profundidad, lo cual derivó en cuatro hipótesis diferentes:
"la primera hipótesis que nos planteamos es que el albañil que
construyó las cloacas había encontrado y vuelto a enterrar los
huesos hallados durante la construcción; la segunda hipótesis
podría ser que como está mezclado y alejado tres metros de la
pared supuestamente se trata de un enterramiento común; la
tercera es que cuando se construyó esta nueva parte en 1920 se
trasladaron los huesos hasta este enterratorio y la
última hipótesis es que sean de algún tipo de animal, pero
esto no lo creo muy posible porque los extremos distales
coinciden con los humanos", aseguró Susco.
En
otros de los pozos de sondeo, y a una profundidad mayor,
hallaron uñas humanas tras un minucioso paso por la saranda.
También en
este pozo de más de un metro de profundidad se halló tierra
negra, resultado de su conjunción con material orgánico porque
no es normal a esa profundidad hallar tierra con estas
características. Ahí se encontraron fragmentos de uñas y
huesos.
Contrariamente a lo que cualquier mortal podría suponer, Susco
aseguró que "son hallazgos muy recientes, este cementerio
funcionó desde 1851 hasta 1856, pero para un antropólogo es
reciente porque nosotros trabajamos millones de años atrás. No
tienen fosilización debido al terreno que no permiten su
petrificación, además están muy descuidados. Esto se encontró
a 80 cm de profundidad".
Se
viene la controversia
A pesar
los importantísimos hallazgos que se produjeron detrás de la
Parroquia y de la gran atención que los vecinos le ponen al
tema, el cura párroco solicitó que a partir del sábado se
levanten todos los trabajos debido a al vuelta de los chicos a
Catecismo.
"Estamos
formando chicos rengos, si sólo se le da la perspectiva de la
fe, le está faltando la cuota que aporta la ciencia", aseguró
Susco un tanto perplejo ante el pedido del padre José Ramón de
la Villa.
Mientras
tanto, algunos de los restos serán trasladados a la
Universidad del Salvador para determinar su origen (animal o
humano) y se continuará con las excavaciones. En marzo
llegarían alumnos de la Universidad del Salvador a colaborar
con el profesor.
También se supo
que mientras construyeron el nuevo edificio detrás de la
parroquia se habrían hallado no sólo huesos humanos sino
también objetos que se enterraban con los muertos los cuales
habrían sido vendidos perdiendo piezas de un importantísimo
valor arqueológico que hicieron a la historia del Pilar.
|