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Sergio
Bivort, ex intendente de Pilar
"No me enriquecí con la política, lo cual para mí es
un enorme orgullo"

Alejado de la
escena pública desde que finalizó su mandato en diciembre de
2003, el último intendente pilarense, Sergio Bivort, reparte
su tiempo entre su familia y su profesión, en el estudio
jurídico familiar ubicado frente a la plaza.
A los 41 años, es el único abogado designado por el Obispo
para llevar adelante las causas de la Diócesis vinculadas al
Derecho Canónico, más precisamente los casos de nulidad
matrimonial.
Un par de cuadras separan a su anterior despacho de esta
oficina desde donde curiosamente -al igual que en la anterior-
el ex intendente tiene una vista privilegiada de la ciudad
aunque, claro está, desde un ángulo distinto.
WebPilar.com tuvo acceso a la entrevista que Revista
Pilar City & Countries le realizó en su estudio, y
extrajo los pasajes donde el abogado repasó su pasado
político.
Detrás de un escritorio abarrotado de papeles, con mate
incluido, entre portarretratos que exhiben -además de
postales familiares- una foto de su ex secretario privado
Pablo Mazettelle (asesinado en 2002) y otra con el ex
presidente Carlos Menem, Sergio Bivort revisó su paso por la
administración pública, habló de su vida actual y hasta
adelantó que no descarta volver a la política en el futuro.
Periodista
-A tres años de haber finalizado el mandato, qué balance
hace de su gestión durante esos cuatro años, que fueron
bastante complicados para el país
Sergio
Bivort -Yo hago un balance bueno porque cuando todavía no
había empezado la crisis, las condiciones del municipio ya
eran bastante flojas. Y si yo analizo toda la condición
financiera del municipio, la situación económica, el orden,
fue la primera administración en 20 años de democracia que
cuando terminó su mandato tenía toda su gestión aprobada
por el Tribunal de Cuentas. El resto tenían todos multas de
varios millones para arriba. Bajo ese punto de vista, dejé el
municipio relativamente ordenado, aumenté la recaudación. El
nuevo intendente que asumió, más allá de que al principio
habló de algunas críticas financieras, la realidad es que
nunca tuvo que preocuparse por ninguna situación financiera
grave, con lo cual yo hago un balance más que positivo. Máxime
si a eso se le suman obras que al día de hoy se siguen
disfrutando. Muchos me criticaron por la iluminación y hoy es
una obra que sigue adelante en todos lados. Lo mismo que el
hospital de Derqui y el hospital de Del Viso, muchos me
criticaron en su momento y sin embargo hoy están funcionando
a full. Son cosas que se hicieron en mi época, no se hicieron
ahora, y se siguen llevando adelante. Desde ese punto de
vista, yo hago un análisis positivo. Por supuesto que
quedaron cantidad de cosas sin hacer, en el año 2001 - 2002
la situación financiera del municipio era trágica.
-Y ahora
que estamos en teoría en una época "de vacas
gordas", ¿cómo evalúa la gestión de Humberto Zúccaro?
- De eso no hablo, creo que no corresponde, no estoy haciendo
política con lo cual me parece que no corresponde.
-Pero
comparando los momentos del país…
-Bueno, obviamente que está mejor económicamente. Yo
defiendo mi gestión porque tengo claro que tuve un equipo de
trabajo que trabajó con absoluta buena fe, de hecho todo mi
gabinete está trabajando en la actividad privada, ninguno está
disfrutando de nada, todos están de la misma manera que antes
de su paso por la Municipalidad. Yo puedo defender mi gestión
y como ahora no estoy haciendo política ni pienso hacerla
este año por lo menos y durante varios años para adelante,
entonces prefiero no generar el más mínimo comentario que
pueda resultar negativo o que alguien lo pueda tomar a mal, me
parece que no corresponde.
-¿Usted
cree que su gestión no tuvo el reconocimiento que hubiera
merecido?
-Si, bueno, es obvio que en la época que yo fui intendente el
reconocimiento no era moneda corriente, de todos modos creo
que hay mayor reconocimiento ahora que en ese momento, en el
sentido de que hay mayor comprensión de la situación que nos
tocó paliar. En ese momento el enojo de la sociedad era tan
grande que nadie pensaba en eso, todos pensaban en cómo sacar
los trapitos al sol. Creo que tras 3 o 4 años de haber
terminado en el municipio mi sensación es que hay mucha gente
que tiene una visión de conjunto que le permite poner en la
balanza las cosas buenas que se hicieron, todo lo que no se
hizo, pero también menguar todo eso que no se hizo con el
contexto de ese momento
-¿Hoy
siente que tiene más apoyo del que tuvo en ese momento? Usted
sigue viviendo en Pilar, tiene contacto con los vecinos, ¿cuál
es la devolución que recibe?
-No, apoyo no. Mi sensación es que hay en general una visión
de la gestión nuestra más equilibrada en el sentido de que
se tiene más claro el momento difícil en el que nos tocó
gobernar. También es buena señal que se nos ve trabajar, me
ven en el estudio, haciendo la cola en Tribunales, haciendo la
cola en el banco. No como una persona que pasó por la función
pública y ya está, sino que sigue haciendo su vida normal y
habitual como la hizo siempre.
-Resumiendo,
¿Qué le dejó su paso por la política?
-Me dejó una experiencia enorme, tal vez no ahora porque no
lo pienso, pero por ahí en algunos años no quiere decir que
no vuelva a hacerlo. Fue una gran experiencia, me tocó ser
intendente en un momento muy malo de la Argentina. Un ex
concejal que ahora está trabajando en el municipio en un
puesto de alto rango siempre me decía: "estás en el
mejor lugar en el peor momento". Y es verdad, era joven,
con muchas ganas de hacer cosas, y me tocó la debacle final
-¿Cómo
es su vida hoy?
-Y…eso, en Tribunales, acá en el estudio, y todo el día
trabajando.
-En lo
profesional ¿le afectó de alguna manera el paso por la vida
pública?
-No tanto porque el estudio tiene 45 años y siempre siguió
funcionando, así que en ese sentido no. Obviamente después
de estar cuatro años totalmente alejado de la actividad me
tuve que poner en ritmo pero ya ahora estoy totalmente
adaptado.
-¿Y
familiarmente?
-Te diría que dejar la municipalidad fue bueno, tené en
cuenta que la actividad política, -sobre todo para mi familia
que no hacía política- hace que materialmente tengas muy
poco tiempo. No tiene horarios, es más, los fines de semana
tenés muchas actividades. Al intendente la gente lo llama, lo
invita, entre almuerzos y cenas se dedica mucho tiempo, y a
eso se le suma el tiempo que yo había estado de campaña que
ya había sido muy complicado. Sí, se le saca mucho tiempo a
la familia así que te diría que ahora estoy mucho mejor.
Después de seis años pude empezar a disfrutar los fines de
semana.
-Un
abogado joven y profesionalmente exitoso como era usted en ese
momento, sin necesidades económicas, ¿por qué decide
dedicarse a la política?
-Porque realmente lo sentí como una vocación, Pilar estaba
en un momento político difícil, venía de un largo gobierno
de casi 10 años, tenía mucho desgaste y me pareció que era
bueno meterse. Y me sigue pareciendo, lo que pasa es que
lamentablemente es muy difícil. La crisis del que se vayan
todos terminó en que siguen estando todos los mismos y si hacés
un análisis de todo el país, los pocos que se han ido son
los pocos nuevos que estaban entrando, los que se bancan menos
toda esa situación. Y no ha habido reforma política, un montón
de cosas que se debían haber hecho no se hicieron y en
definitiva está bueno que la gente se meta. No hay por qué
tener la suspicacia de pensar que todo aquel que hace política
lo hace para tener un beneficio personal, hay mucha gente que
tiene ganas de hacer política para ponerle el hombro al país.
Lo que pasa es que también se hace difícil porque los círculos
de la política son complicados, de hecho en ese momento se
ganó la elección por una serie de condiciones políticas que
se habían dado que hicieron que se pueda ganar, pero
normalmente es muy difícil. No es fácil presentarse como
candidato a algo, por primera vez, y ganar. No fue ni de
suerte ni de casualidad, hubo un montón de condiciones que en
ese momento se habían dado para que se pueda dar ese
resultado, pero no es fácil
-¿Considera
que si ahora volviera a la política la experiencia le jugaría
a favor?
-Y… yo creo que fueron 4 años que pasaron como si hubieran
sido 10. Las canas que tengo me salieron en esa época. Así
que yo creo que ahora sí, pero momentáneamente, no estoy
pensando en eso.
-¿En el
futuro lo evalúa como posibilidad?
-Realmente no lo evalúo como posibilidad, lo que no me
gustaría es decir algo y que dentro de 10 años me digan:
"usted dijo que nunca iba a volver a la política",
y como eso no lo se, tengo que ser sincero y decir que no lo
se. Pero no es que tenga ningún plan.
-De todas
las cosas que le quedaron por hacer ¿cuál es la que más le
resuena? aquella por la que dice: "volvería para hacer
esto"
-Creo que lo que claramente me quedó pendiente es poder
desarrollar un plan de obra pública mucho más extenso, la
verdad que en el fondo el municipio es una gran proveedora de
obras y servicios para los contribuyentes y en gran medida
justifica su existencia en eso, y con la crisis que hubo no
pudimos. Si bien hicimos obras, hubo un déficit entre lo que
yo hubiera querido y lo que se hizo. Eso es lo que más me
quedó pendiente. Ahora hay una situación económica
interesante que permite llevar adelante una cantidad de obras,
porque en definitiva eso es lo que uno se imagina cuando uno
quiere ser intendente: brindar obras y servicios para que la
plata que el municipio recauda se vea en esas cosas. Y la
verdad que no recaudamos nada…
-¿Cómo
cree que lo recuerda la gente?
-No creo que haya una sola opinión, están los que me
recuerdan muy bien -y muchos me lo dicen-, están los que me
recuerdan mal porque tuvimos alguna agarrada o hubo alguna
cuestión del gobierno que no les gustó. Yo no creo en eso
de: "la gente dice que soy bueno o la gente dice que soy
malo", debe haber un ramillete de todo un poco. Soy
conciente de que cuando uno está en la función pública no
se puede quedar bien con todo el mundo. Es más, a veces uno
totalmente de forma ignorante hace cosas que a alguien no le
gustan o de forma ignorante hace cosas que a alguno le cayeron
bárbaro.
-Y usted,
¿como recuerda a Sergio Bivort intendente?
-Era una persona joven que tenía mucha vocación de
cambiar muchas cosas, algunas hice, otras no. Lo que si tengo
claro es que puse mi mejor buena voluntad, mi mayor trabajo y
mi mayor esfuerzo en lo que hice y además que lo hice
honestamente. Es decir, no me enriquecí con la política, lo
cual para mí es un enorme orgullo. En realidad debería ser
una condición mínima de todos los políticos, pero como no
es la realidad o no es lo que estamos acostumbrados… Todo
esto de seguir viviendo de la misma manera, no haberme
enriquecido con la política y seguir trabajando como siempre,
para mí es un mínimo orgullo que en realidad más que mío
va a ser de mis hijos el día de mañana.

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