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El CEETA
advierte sobre los riesgos de la automedicación de
ansiolíticos y antidepresivos
WebPilar.com (15/08/2009).
Según especialistas del Centro de Estudios Especializados
en Trastornos de Ansiedad (CEETA), con sede en Pilar, cada
vez es más común que las personas que sufren ansiedad recurran
al consumo de ansiolíticos y antidepresivos sin prescripción
médica.
“Hoy día hay muchas personas que se auto medican, los nombres
Clonazepam o Rivotril se han hecho comunes. También están
quienes mezclan fármacos con otras drogas o con alcohol. Es
una situación lamentable que se agrava debido a que este tipo
de medicación, que no es de venta libre sino de venta bajo
receta archivada, se comercializa en farmacias, vía internet,
etc”, explica la Lic. Gabriela Martínez Castro, directora del
CEETA.
“Las drogas más comunes que se utilizan para el trastorno de
pánico son los ansiolíticos como el Alprazolam y el Clonazepam,
que suelen encontrarse muy mal manejadas por los pacientes o
dadas por algunos clínicos en forma apresurada” dice el Médico
Psiquiatra Jose Amestoy, del Departamento Médico del CEETA.
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Especialistas del CEETA están disponible para consultas o entrevistas
sobre el tema. Comunicarse al 011-4110-0183 ó
011-15-6096-4656 para concretarlas o enviar un mail a
fernanda@quasarcomunicacion.com.ar
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Cuándo hay que medicar
Es importante entender que la medicación para la ansiedad
siempre debe ser recetada. Según los especialistas del CEETA
“se recomienda el uso de medicación en pacientes en donde la
ansiedad es muy alta y está superando su capacidad como para
poder empezar a hacer ciertas tareas que están indicadas por
el terapeuta para poder empezar a vencerla”.
En esos casos, en donde la ansiedad superó altamente el umbral
para poder comenzar con tareas de rehabilitación y
tratamiento, se recomiendan pequeñas dosis de medicación, para
poder disminuir los niveles de ansiedad y poder tener la
psiquis en condiciones de aprender ciertas estrategias para
vencer a la patología.
Consecuencias de la automedicación
Cuando no hay un control de tipo farmacéutico o del médico en
la ingesta de la medicación puede haber consecuencias muy
serias, porque la medicación tiene efectos colaterales.
“El Clonazepam, por ejemplo, que es un ansiolítico muy
utilizado, tiene muchos efectos colaterales si no se utiliza
en las dosis adecuadas y por un tiempo determinado, por
ejemplo dificultad en la memoria, en la atención y en la
concentración. Además otra de las dificultades que trae es que
a mayor paso del tiempo la droga que va a necesitar la persona
será de mayor dosis, consiguiendo cada vez menos resultados”,
explica Martínez Castro.
“Ninguna persona que no es profesional médico conoce como es
el efecto a corto, mediano y largo plazo de los medicamentos.
Estos tienen: a) interacciones con otros, b) ineficacia (por
dosis insuficientes), c) toxicidad (por dosis altas)”, agrega
el Dr. Amestoy.
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